Monjas retenidas en Salta: ¿qué hacía María Livia en el Convento el día del allanamiento?

Una fotografía a la que accedió en exclusiva Periódico El Expreso de Salta, se puede observar a María Livia y a su esposo Carlos Obeid ingresando al Convento de las Carmelitas Descalzas por la puerta de atrás el día del allanamiento por la denuncia de una monja que dijo estar privada de su libertad. ¿A qué fue la vidente de la Virgen del Cerro? ¿Habló con la religiosa que se quería ir, antes que la Policía?
CASO CARMELITAS DESCALZAS

El caso de la monja G. D. es un escándalo para el Convento de las Carmelitas Descalzas. La mujer pasó 32 años de su vida al servicio de Dios y de sus hermanas pero por una enfermedad terminal, decidió abandonar el estado de clausura. Sin embargo, la autoridades no se lo permitieron si no tenía autorización de la Santa Sede. Los familiares desde Mendoza realizaron la denuncia por privación ilegítima de la libertad y tuvo que intervenir una Fiscalía Penal. Primeramente, intentaron resolver el conflicto a través del dialogo pero no obtuvieron respuesta así que con orden judicial, terminaron ingresando por los techos para no romper las históricas puertas del lugar.

La que sí pudo entrar al Convento por la puerta de atrás fue la vidente de la Virgen del Cerro, María Livia Galeano de Obeid. El momento fue fotografiado cuando llegaba junto a su marido el contador, Carlos Obeid. Cabe preguntarse el motivo por el que fueron inmediatamente al enterarse que estaban allanando el lugar y si pudieron hablar con la monja que quería irse por voluntad propia. De todas formas, esta imagen confirma las versiones de una relación extrareligiosa entre quienes manejan la fundación de la Virgen del Cerro y las autoridades del Convento San Bernardo.

G.D. junto a otra monja que si había logrado retirarse del Convento, ratificaron sus estados de retención frente al fiscal Ramiro Ramos Ossorio. Ahora, desde el Ministerio Público Fiscal dijeron que se encuentran en cumplimiento de diversas medidas dispuestas para lograr el esclarecimiento de la situación planteada. Esto implica el requerimiento de informes pero todavía no hay ninguna persona imputada en la causa y se desconoce si la habrá.

De acuerdo a lo que pudo averiguar El Expreso de Salta, la causa podría quedar en la nada porque las monjas víctimas mostraron llamativamente desinterés en continuar con la acciones penales. Además, la presencia de María Livia deja muchos interrogantes sobre lo que realmente sucede dentro del Convento. No se trata de cualquier "novicia rebelde" que quiso abandonar el lugar, sino de una mujer que pasó más de 30 años y obviamente conocer muchos secretos. 

Cabe recordar que las monjas denunciaron al Arzobispo de Salta por violencia de género y paralelamente, la Fiscalía de Delitos Económicos Complejos, investiga la posible comisión de malversación de fondos con el dinero que manejan las Carmelitas que responden directamente a María Livia. En este sentido, es el contador Obeid quién se encarga de administrar los bienes de las religiosas. Existe entonces, una fuerte disputa económica en este sentido y el abogado del Arzobispado, Eduardo Romani, ya solicitó la intervención del Vaticano.

Antecedente

Es importante recordar que el 7 de abril de 2022, el Arzobispo se presentó en el Convento acompañado por el vicario judicial Loyola Pinto y de Sancristóval, pidiendo que se autorizara a una monja, María Magdalena (quién sería la actual denunciante), a ir al obispado para entrevistarse con él y un testigo con el propósito de analizar el traslado de la hermana a un convento de Mendoza. Según consta en la Justicia, Cargnello había recibido durante el verano dos cartas en que la monja le pedía que le facilitara el traslado a un claustro que estuviera cerca de su familia y bajo la constitución más laxa, la del 91. Llegó incluso a hablar con un hermano y una cuñada de la religiosa. Pero la priora no autorizó esa salida con el argumento de que María Magdalena no estaba bien: dijo que, en todo caso, la entrevista debía hacerse en el convento para no romper la clausura. El arzobispo insistió por teléfono tres días después, el 11 de abril, y avisó que iría al monasterio con Elizalde. La superiora se excusó: no podía atenderlo porque estaba enferma. “Qué respuesta más rara”, contestó Cargnello, según consta en la Justicia. Al día siguiente, las 18 monjas, incluida la hermana que pedía volver a su provincia, lo denunciaron a él y a Elizalde.

Lo que sucedió en Salta con estas monjas, no es nada nuevo ya que existe el antecedente de Luisa Toledo, conocida como la hermana "María Isabel", en Nogoyá, provincia de Entre Ríos, quien fue condenada a tres años de cárcel por privación ilegítima de la libertad, uso de violencia y amenazas. El caso salió a la luz en septiembre de 2016 por un informe periodístico donde la víctima contó las aberraciones que recibía. "Es una denuncia poco creíbles...el juicio solo le pertenece a Dios...las cosas que se dijeron son partes de los monasterios de Carmelitas, no hay nada de morboso, hay una sola culpable que es la exmonja. Vi a la madre superiora hablando por TV y me dio tristeza... Lo que hacen, lo hacen por nosotros por los pecados...hay que defenderlas", opinó en ese momento María Livia en un video que está subido a Youtube. 

Sebastián Alejandro Cardozo

Cronista de Judiciales y Policiales

Te puede interesar