Sorpresa y media: fiscalía desistió de acusar al exintendente Villalba por trata de personas
Después de 15 años de estar procesado, terminaría el calvario para el exjefe comunal de Salvador Mazza, al menos en los tribunales federales donde está sentado en el banquillo por haber sido encontrado en uno de los prostíbulos allanados en la capital salteña, donde fueron rescatadas 34 presuntas víctimas.
Después de los allanamientos simultáneos, Villalba fue destituido y luego acusado de “traslado de personas con fines de explotación sexual”. El día anterior al operativo policial, el entonces intendente junto a otros dos hombres habían transportado en auto desde Jujuy a Salta a Marisel Llanes (prófuga de la justicia) y a otras dos mujeres que eran explotadas por ella.
La auxiliar fiscal Soledad Cabezas dijo este viernes que existe "orfandad probatoria" en la causa respecto a la imputación que se hizo a Villalba. "Este Ministerio Público no va a formular acusaciones", remarcó.
Relató que Villalba había buscado de la Terminal de Jujuy a su amiga Marisel, con quien había mantenido una relación de pareja años antes y seguía manteniendo un vínculo estrecho al momento de los allanamientos. "Él le daba dinero a Marisel e inclusive se quedaba a dormir en la casa de ella", detalló la auxiliar en base a los testimonios de las víctimas rescatadas.
Antes del procedimiento policial y luego del viaje desde Jujuy a Salta, estando en la casa de Marisel, Villalba subió a descansar a la habitación del primer piso porque "estaba en una situación de ebriedad".
Cabezas agregó que las otras dos mujeres se quedaron charlando con los empleados de Villalba y también "clientes" de prostitución. Todos ellos, Marisel, Villlaba, las dos mujeres y los dos hombres fueron encontrados en una casa de altos de la calle Ituzaingó al 1100 el 15 de agosto de 2013.
Son víctimas aunque no se reconozcan como tales
Al inicio de la audiencia, la jueza Gabriela Catalano hizo alusión a la causa Umbanda, donde se dejó constancia que las mujeres expltadas sexualmente son víctimas, aunque no se reconozcan como tales, porque son vulnerables económica, familiar y socialmente.
Destacó la suscripción de la Argentina a tratados internacionales que llaman a proteger a las mujeres y especialmente al Protocolo de ONU para prevenir y sancionar la trata de personas.