Femicidio de Jimena Salas: "Dos individuos estuvieron en la escena del crimen"
Damián y Guillermo Saavedra están acusados de asesinar a Jimena Salas el 27 de enero de 2017 en su casa de Vaqueros, sin embargo no se encontró ADN de ellos en la escena del crimen. En cambio, el hermano menor, Javier, dejó su rastro genético en 15 lugares. Lamentablemente el joven se suicidó antes del juicio, dejando muchas preguntas sin respuestas, sobre todo por qué actuó con tanta saña, al apuñalar a su víctima más de 40 veces.
Recordemos que la investigación del caso se reabrió en 2022, cuando una nueva unidad fiscal junto a policías especializados en homicidios lograron unir cabos sueltos. Entre los indicios, encontraron coincidencias en los elementos tomados por fotos en redes sociales que compartieron Javier y su novia de ese entonces, con aquellos registrados en fotografías que sacó la própia víctima antes de ser ultimada, y también en fotos y testimonios de otras mujeres que vieron a un hombre preguntando por los dueños de un perrito presuntamente extraviado.
En el juicio, la biologa Alejandra Guinudinik, del Laboratorio de Biologia Molecular Forense, del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF), declaró que pudieron corroborar el perfil genético de Javier Saavedra en las manchas de sangre de la remera de una de las mellizas, las hijas de Jimena y su esposo que a sus tres años fueron testigos del asesinato. También encontraron ADN en parte del alcolchado, en el armario, en un maletín, en la mesa del comedor y en varios sectores de la casa.
"Dos individuos estuvieron en la escena del crimen. La mayor parte de los indicios son de sangre y en algunos hay células epiteliales", detalló la científica. Dijo además que en las uñas de la víctima había ADN puro de un hombre sin identificar, que comparte el cromosoma "Y" con javier pero que definitivamente no es el padre, ni los hermanos o primos. Podría tratarse de un "primo tercero", aclaró.
Agregó que ambos perfiles genéticos fueron comparados en bases de datos nacionales y que hasta 2022 no habían encontrado muestras positivas. En cuanto a la certeza sobre el ADN de Javier dijo que "no hay posibilidad de error". Por otra parte, sostuvo que el Laboratorio de Biologia Molecular Forense está controlado por un organismo externo y acreditado positivamente bajo las normas correspondientes.