Un operativo antidroga de Gendarmería provocó la muerte de dos reconocidos cafayateños
Vidal Chauqui y Jesús Horacio “Cuty” Cancino, dos vecinos muy conocidos en Cafayate, uno como jugador de fútbol, y el otro como músico y profesor, perdieron la vida de manera instantánea tras un violento choque frontal mientras se dirigían hacia la ciudad de Santa María para participar de un encuentro deportivo. Viajaban en una Chevrolet S10 blanca junto a otros tres amigos. Ninguno de ellos imaginó que ese viaje, que comenzó con la alegría del fútbol, terminaría en una pesadilla.
Todo comenzó cuando una camioneta Ford Ranger de color azul, que transportaba 457 kilogramos de hojas de coca distribuidos en 24 bultos, intentó evadir un control de Gendarmería Nacional. Lo que siguió fue una persecución a alta velocidad que, según denuncian los familiares y testigos, se realizó sin las mínimas medidas de seguridad para la población civil.
Peligro
“La persecución se realizó sin sirena”, denunciaron familiares de las víctimas. Un detalle que, en cualquier manual de procedimientos policiales, es fundamental para alertar a la población y evitar exactamente lo que ocurrió.
La Ford Ranger, que circulaba en sentido norte-sur, fue detectada por efectivos de Gendarmería. En su desesperada huida, el vehículo intentó refugiarse en una ex estación de servicio sobre la vera de la ruta. El móvil de Gendarmería pasó de largo, advirtió la maniobra y frenó. Entonces, la camioneta azul volvió a la ruta y, a toda velocidad, impactó de lleno contra la Chevrolet S10 en la que viajaban los cafayateños.
El choque fue frontal y brutal. Vidal Chauqui y Jesús Cancino fallecieron en el acto. Otros ocupantes del rodado resultaron con heridas de diversa consideración, entre ellos Anacleto Suárez, quien permanece grave.
Detenidos
Los ocupantes de la Ford Ranger fueron identificados como Julio Agustín Sosa, oriundo de Rawson, San Juan, y Jennifer Fernanda Mamaní, de Maipú, Mendoza. Ambos quedaron detenidos por disposición de la Fiscalía Federal mientras avanza la investigación. Según los investigadores, el vehículo habría salido desde Orán y transportaba no solo la droga sino también una máquina contadora de dinero. Todo el material fue puesto a disposición del Juzgado Federal N.º 1 y quedó bajo custodia de Gendarmería Nacional.
Pero más allá de los datos oficiales, hay una historia humana que no puede ser ignorada. Vidal Chauqui, conocido cariñosamente como “Don Vidita”, “Tío Vida” o simplemente “Don Vidal”, dejó una huella imborrable entre quienes compartieron con él la pasión por el fútbol y el amor por el Club Rivadavia. Desde la institución y el grupo de simpatizantes conocido como la “Marea Verde”, lo recordaron como un hombre que acompañó al club en las buenas y en las malas, ya sea en la tribuna, en los vestuarios, en una comida compartida o celebrando campeonatos y triunfos.
¡Queremos justicia!
“Y así te fuiste Vidita, yendo a disfrutar del fútbol que tanto amabas”, expresaron sus amigos en un sentido mensaje publicado en redes sociales.
El dolor también alcanzó a los integrantes de Amigos del Árbol Cafayate, grupo del que formaba parte y donde era muy apreciado por su compromiso y compañerismo.
“¿Cuánto vale la Vida? ¿La vida vale acaso 24 bultos, 457 kilos de coca? ¿Una persecución? ¿Una persecución fracasada porque se perdieron dos vidas? Que alguien me diga, porque mi tío Cuti y su amigo perdieron la vida a causa de esto.
Destruyeron el alma de su esposa, sus hijos, nietos, hermanos, sobrinos, de todos sus familiares y amigos”, publicó en las redes sociales una pariente de Vidal Chauque. Que además denunció que vivió una pesadilla por el trato que les dispensaron gendarmes y policías. “Desde que se produjo el accidente en la tarde del sábado hasta más de las 1 de la madrugada del domingo sus cuerpos estuvieron tirados en el asfalto. Nadie nos decía nada. Tuvimos que gritar, hacer ruido para que al menos nos digan que ya venían los forenses de Tucumán. Queremos JUSTICIA por las dos vidas que se perdieron, de Cuti y Vidal. JUSTICIA por sus familias. Y que las ratas que fueron capturadas, no salgan más del nido en dónde tienen que estar”.