"En la biblioteca se hacían fiestas infantiles y hasta cumpleaños de 15"
Pizarro Echeñique recordó que hubo un momento donde la biblioteca popular Campo Caseros tuvo una intención muy grande de autogestionarse, para ello, en ese galpón de 18 metros por 25, de su propiedad, organizaban eventos para recaudar fondos, "se lo alquilaba para hacer la fiesta de 15 años de la señoritas. También se hacían meriendas infantiles, sorteos y rifas", dijo el presidente del lugar.
En ese sentido dijo que la biblioteca Campo Caseros tuvo un rol muy importante y activo en la sociedad salteña y de esta manera sobrevivió además de los aportes de los socios. Además explicó que hoy se financia de la misma manera que en el pasado solo que en otro rubro. "Tenemos una persona con trayectoria destacada en lo que es fisicoculturismo, don Humberto Alviz, que es ganador de un montón de concursos, paga un alquiler para brindar sus clases", indicó y remató "conjugamos lo que es la lectura con la fase deportiva".
La Comisión Nacional de Bibliotecas Populares, protege a las bibliotecas y asigna todo el año presupuesto para el funcionamiento de las mismas, también existe un subsidio que otorga la Provincia para estas instituciones, así como un presupuesto emitido por una ordenanza municipal que prevé el pago de las bibliotecarias voluntarias, y si bien la Campo Caseros en algún momento se vio beneficiada con los mismos, hoy por problemas administrativos no está cobrando los mismos. Pizarro Echeñique espera que pronto se resuelva la situación para poder cobrar los fondos.
"En este caso por ahora estamos solo cobrando a los 1000 socios que pagan una cuota de cien pesos por mes, pero la gente se acerca y colabora. Pero los fondos sustanciales hoy vienen del alquiler a Humberto Alviz, también a profesores o personas que quieran brindar cursos y con eso vos gestionamos. Este año la tesorera logró administrar unos 300 mil pesos, que con muchísimo esfuerzo nos permitió poner de pie la infraestructura", cerró.