
Política Obrera comienza su campaña diferenciándose del FIT-U y de la candidatura de Myriam Bregman. Denuncia la adaptación de la izquierda a la gestión del Estado capitalista y reivindica un programa obrero y socialista frente a la crisis del gobierno de Milei y la ofensiva imperialista. Su propuesta inmediata incluye aumento de salarios y jubilaciones, control obrero de las grandes empresas y un impuesto progresivo a las fortunas.













