"Se pueden manejar las emociones con entrenamiento cotidiano"

Así lo aseguró el presidente de la Fundación Educación Emocional, Lucas Malaisi en el programa De Buena Fuente. En ese sentido destacó la necesidad de incorporar educación emocional en el currículo de las escuelas, para de esta manera dotar a los niños, niñas y adolescentes de herramientas que mejoren su manera de vincularse con el entorno y prevenir conductas erráticas, abusivas o incluso depresivas en el ámbito educativo.
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El presidente de la Fundación Educación Emocional disertará sobre la temática esta tarde en la Fundación Salta desde las 19 horas, para resaltar la urgencia de implementar educación emocional en las escuelas. 

"Ninguno de los adultos recibieron educación emocional cuando niños, entonces tenemos esa sensación de que es difícil entrenar las emociones, pero es como cualquier disciplina, como cualquier actividad se aprende. Nos enseñaron a a escribir y no lo hicimos de un día para otro, sino con el esfuerzo de los docentes que todo los días nos ayudaron, lo mismo pasa aquí, si uno trabaja en forma cotidiana las habilidades emocionales, si que se desarrollan", explicó el experto. 

Malaisi advirtió sobre una problemática que podría resolverse en las escuelas mediante la implementación de la educación emocional, en esa línea advirtió que el coeficiente emocional es clave para gestionar emociones, y que se puede desarrollar con la práctica. "Hay familias que son más expresivas, toleran mejor el nivel de frustraciones, perdonan con facilidad, se conocen a sí mismos, se auto motivan, estas habilidades componen el coeficiente emocional, pero por otro lado también hay familias que lo tienen muy bajo, donde hay violencia, y es genético y aprendido", indicó en el programa De Buena Fuente. 

El conocedor de la materia indicó que si se convive todo el tiempo con una persona impulsiva, agresiva y que insulta, eso es lo que se aprenderá, por eso la importancia de llegar a las escuelas para poder cambiar la historia. "Hay chicos que van a establecimientos educativos, que presentan riesgo marginal e incorporan malos hábitos en cuanto a la expresión emocional. El abuso y la violencia al verse, se tienden a replicar, entonces uno ve como de generación a generación se repite. Lo bueno también se replica, el afecto, la contención". 

"La idea es llegar a todos los chicos y tener un alcance sistémico y llegar todas las instituciones educativas para que niños, niñas y adolescentes se beneficien y por tanto tengan mejor desempeño académico, mejores vinculaciones y no sean víctimas ni victimarios de bullying, no caigan en el consumo de drogas, porque la base de todo eso es una mala gestión de las emociones", finalizó Malaisi. 

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