Los condenados son siete. La investigación desarticuló una estructura criminal que operaba entre el NOA y el NEA y que estuvo involucrada en dos transportes de cocaína. La banda coordinaba sus actividades a través de un grupo de WhatsApp denominado “Los Peluches”, donde daban instrucciones sobre cómo ocultar la droga y evitar controles. “Si esa droga hubiera llegado a destino podría haber afectado a más de dos millones de personas”, destacó el tribunal.