La Casa Rosada mantiene tensiones con la conducción de la AFA por la causa de ARCA y por los intentos oficiales de avanzar con controles y veedores sobre la asociación. En el Gobierno reconocen que no hay canales fluidos con Tapia, pero buscan separar esa disputa del operativo de seguridad y del eventual recibimiento.
Aseguran que Milei mantiene la decisión de poner a disposición la Casa Rosada si los jugadores quieren saludar desde el balcón. La instrucción política es que, en ese caso, la sede quede vacía de funcionarios y con presencia exclusiva del personal de Casa Militar
El Gobierno quiere evitar que la escena sea leída como una apropiación política del recorrido de la Selección. Milei ya sostuvo que no habrá figuras políticas en la foto y que el festejo, si se concreta, debe quedar en manos del plantel y de los hinchas.
El Ejecutivo sabe que el eventual asueto o feriado también tendrá impacto sobre la agenda de gestión. La semana posterior a la final coincide con el intento oficial de retomar la actividad legislativa después del receso, con proyectos como Inocencia Fiscal, la reforma del Banco Central, Zona Fría, reforma electoral y Propiedad Privada en carpeta.
La Casa Rosada quiere llegar a la final con los escenarios preparados, pero sin anticipar una decisión administrativa antes de conocer el resultado deportivo, la fecha de regreso y la voluntad del plantel. Por ahora, la definición oficial es una sola: el asueto o feriado “está en evaluación” y será parte del diseño más amplio para ordenar la vuelta de la Selección al país.












