"Los guardias no tienen la culpa, el culpable soy yo”
Frio, sin la más mínima muestra de arrepentimiento, el “Chirete” Herrera fue claro en su declaración. “Fui bueno con ella y mira cómo me pagó”, afirmó en medio de la sala VI, al tiempo que destacó: “me puse como loco, no me quería decir la verdad y negaba que estaba con otro tipo”.
“Le quité el hijo que tenía en los brazos y lo puse sobre la cama. Le dije: esta es la última vez que lo vas a ver. Yo jamás le había levantado la voz... Entonces le pegué con la gubia. Después salí. Me lavé las manos porque estaban llenas de sangre. Le dije al encargado que vayan a ver porque había matado a mi mujer. Estaban con la música a todo volumen. No me creían", afirmó.
Herrera también aprovechó para desvincular a los guardiacárceles imputados: "Los policías no tienen la culpa. El culpable soy yo. ¿Con qué van a comer sus familias? El culpable soy yo y el Loco Balcarce que me instigó a mí. Me mostró las fotos y me dio el arma punzante", concluyó.