Pobre convocatoria en el congreso nacional de la juventud de la Libertad Avanza en Salta
El congreso provincial de La Libertad Avanza inició esta tarde en un hotel céntrico con un balance marcadamente distante de las expectativas de la dirigencia, condicionado por una concurrencia visiblemente menguada. A pesar de haber convocado a figuras de peso procedentes de distintos puntos del país, la respuesta popular resultó exigua: las filas de simpatizantes apenas lograron extenderse unos metros sobre la vereda del establecimiento, sin alcanzar siquiera la intersección de la calle Santiago del Estero, lo que desnudó un escenario de bajo impacto callejero para el espacio oficialista.
El evento estuvo signado por un estricto cerco perimetral y una política de hermetismo casi absoluto hacia el periodismo general. El dirigente salteño Alfredo Olmedo ingresó a bordo de su vehículo eludiendo cualquier contacto con los cronistas apostados en el exterior, una tesitura evasiva que replicaron prácticamente todos los expositores y funcionarios invitados. Solo algunos rostros conocidos de las redes sociales, entre ellos el asesor e influencer Iñaki Gutiérrez, se asomaron brevemente al vallado de seguridad dispuesto en las inmediaciones, aunque evitando dar declaraciones. La diputada nacional Virginia Gallardo también estuvo presente y se la pudo ver dialogando con medios que estaban dentro del vallado.
En las afueras, el clima de tensión fue constante, aunque acotado a un puñado de personas. Un reducido grupo que no superaba la decena de manifestantes se congregó frente al hotel para increpar a los referentes libertarios a medida que arribaban al predio, alternando cánticos y reclamos en un contraste directo con el silencio de la comitiva organizadora. Entre la indiferencia ciudadana reflejada en las butacas y el blindaje informativo de sus protagonistas, la jornada cerró con una postal deslucida que dista de los despliegues de masas que la fuerza suele proyectar en el plano nacional.