Política Obrera toma distancia del FITU y le apunta a Milei y sus socios
La organización plantea que la salida no es el democratismo dilatorio ni el identitarismo policlasista, sino la construcción de la IV Internacional y la movilización de los trabajadores contra el fascismo y la guerra.
El nuevo manifiesto de Política Obrera se presenta como una ruptura con el rumbo del FIT-U y, en particular, con la candidatura de Myriam Bregman. La organización denuncia que la izquierda tradicional ha caído en una adaptación al Estado capitalista y a los lenguajes del progresismo identitario, dejando de lado la lucha de clases como motor histórico.
El documento advierte que la crisis del gobierno de Javier Milei —atravesada por endeudamiento, precariedad financiera y creciente bronca social— abre un escenario de fragmentación política y riesgo de reelección. Frente a ello, Política Obrera plantea que la salida no pasa por un “Estado presente” que administre bienes comunes, sino por un programa obrero que enfrente directamente al capital.
Las medidas inmediatas que propone incluyen un aumento de salarios y jubilaciones a un mínimo de 2.500.000 pesos, reducción de alquileres, impuestos progresivos a las grandes fortunas y control obrero de las principales empresas. La organización sostiene que sin estas transformaciones, cualquier planteo de “No Pago Soberano” de la deuda se convierte en una ilusión, como ocurrió con Syriza en Grecia.
El manifiesto también marca distancia con el identitarismo policlasista, al que acusa de diluir el papel de la clase trabajadora en un mosaico de luchas fragmentadas. En su lugar, reivindica la construcción de la IV Internacional y una campaña internacionalista que transforme la guerra imperialista en una guerra de los trabajadores contra el imperialismo.
En el plano interno, Política Obrera llama a “recuperar la calle” frente al avance del fascismo y a exigir el enjuiciamiento de los responsables de la represión y de la subordinación militar a Estados Unidos. La diferenciación con el FIT-U es clara: mientras éste apuesta a la simpatía electoral y a la gestión estatal, Política Obrera se define por la movilización obrera y socialista.
Con este manifiesto, la agrupación busca instalarse como alternativa clasista en un escenario marcado por la crisis de dirección de los trabajadores y el impasse del imperialismo. Su campaña se propone ser de cara a las masas, con candidatos surgidos de la militancia y un programa que, más que administrar la decadencia nacional, apunta a una transformación revolucionaria de conjunto.