Se complicó la situación de los policías acusados de matar a Ezequiel Gallardo
Ricardo José Antonio Llaves, Ricardo Ezequiel López, Lucas Maximiliano Ozuna y Jorge Antonio Olea están contra la pared. La fiscal Ana Inés Salinas Odorisio, interina en la Fiscalía Penal 4 de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas, no se las dejará pasar esta vez pese a las artimañas jurídicas que llevan a cabo los defensores Nicolás Vedia (abogado de la Policía) y Marcelo Arancibia (abogado particular de larga trayectoria). Esperaban el informe de la autopsia para limpiarse las manos como Poncio Pilato pero el olor a carne podrida se percibe desde cualquier angulo.
De acuerdo a la web oficial del Ministerio Público Fiscal, el próximo 2 de octubre, se llevará a cabo la audiencia de ampliación de imputación a vejaciones agravadas. De todas formas, la fiscal no quería irse a descansar el fin de semana sin decirle a los uniformados que no están tan limpios como ellos pensaban. Ahora, la situación cambió y el homicidio culposo endilgado inicialmente, toma forma en otro delito que viene padeciendo la sociedad.
El caso de Ezequiel Gallardo no es el único de estos meses puesto que durante la semana, decenas de organizaciones sociales y familiares de víctimas, se manifestaron en las afueras de la Ciudad Judicial para pedirle al Procurador una audiencia. Aparentemente eso no fue posible porque Abel Cornejo se encontraba reunido con el Ministro de Seguridad de la Provincia por otro tema pero seguramente aprovechó para consultarle sobre la problemática.
Cabe recordar que Gallardo falleció después de un procedimiento policial en Finca Independencia. Los policías irrumpieron en una vivienda en busca de un presunto delincuente de celulares. En ese lugar estaba Ezequiel con unos amigos y se llevó la peor parte. Lo molieron a golpes dentro del móvil policial y terminó muriendo producto de un paro cardiorespiratorio. Hasta ahora, ningún médico forense se anima a decir que lo generaron esas lesiones y esa es la gran ventaja que usan los imputados.