¿Y al dueño/a? Ordenaron la "detención" de un pitbull en B° Santa Lucía por morder a vecinos
Un nuevo ataque de un perro pitbull volvió a sembrar temor entre los vecinos de barrio Santa Cecilia, en la ciudad de Salta. Esta vez, la Justicia ordenó el secuestro del animal después de que un hombre denunciara que fue mordido en plena vía pública, en un episodio que no sería aislado: entre 2024 y 2025 ya se habían registrado seis denuncias por ataques atribuidos al mismo perro.
La medida fue solicitada por la Unidad Fiscal Contravencional (UFICON), que requirió ante el Juzgado de Garantías en turno el allanamiento de una vivienda y el secuestro del pitbull negro. El procedimiento finalmente se concretó y el animal volvió a ser alojado en el Hospital Público de Mascotas de la Municipalidad de Salta.
La nueva denuncia se originó a partir del relato de un hombre que aseguró que el 11 de marzo circulaba por la vía pública cuando, de manera imprevista, el perro salió de una vivienda y se abalanzó sobre él, provocándole lesiones en el brazo izquierdo.
Tras el ataque, la víctima fue trasladada primero a un centro de salud y luego al hospital San Bernardo. La intervención policial también fue necesaria por la reacción de los vecinos, que expresaron su enojo y remarcaron que no se trataba de un hecho aislado, sino de un problema que arrastraba varios antecedentes en la zona.
La preocupación barrial creció porque, según consta en la investigación, entre 2024 y 2025 la propietaria del animal ya había recibido seis denuncias por mordeduras vinculadas al mismo perro.
No era la primera vez que el pitbull quedaba bajo la lupa. En una intervención anterior, el animal ya había sido secuestrado y derivado a la Subsecretaría de Bienestar Animal para atravesar un proceso de reeducación y resocialización.
Luego de un período de evaluación, los profesionales intervinientes concluyeron que el perro podía ser restituido a su propietaria, pero bajo condiciones muy estrictas. Entre ellas, debía permanecer en un espacio cerrado y seguro, salir únicamente con correa y bozal, y continuar con un proceso de adiestramiento y desensibilización bajo supervisión profesional.
La devolución del animal se concretó el 11 de julio de 2025. Sin embargo, tras el nuevo ataque, todo apunta a que esas medidas no se habrían cumplido de manera adecuada, lo que volvió a poner el caso en el centro de la escena.
Ante la nueva denuncia, la Fiscalía ordenó a personal policial constatar los hechos, realizar un relevamiento vecinal y obtener registros fotográficos tanto del animal como del lugar donde ocurrió el ataque.
Con toda esa información, sumada al informe médico de la víctima, se avanzó con el pedido formal para secuestrar nuevamente al perro. El procedimiento se concretó el viernes 13 de marzo, y el animal quedó otra vez alojado en el Hospital Público de Mascotas.