Irá a la cárcel un gendarme que pidió dinero para dejar pasar televisores por un pase clandestino
Condenaron a un año de prisión en suspenso e inhabilitación especial por el mismo período a un efectivo de la Gendarmería Nacional que en 2023 le exigió dinero a un hombre que intentaba cruzar hacia Bolivia con tres televisores por un paso clandestino de la localidad fronteriza de Aguas Blancas. En el juicio, el Ministerio Público Fiscal estuvo representado por el titular de la Sede Fiscal Descentralizada Orán, el fiscal federal Marcos Romero.
El fallo fue por unanimidad -con los votos de las juezas Marta Liliana Snopek (presidenta) y Gabriela Elisa Catalano y su colega Mario Marcelo Juárez Almaraz-, y recayó sobre el cabo Julio Alberto Sivila (38), quien al momento del hecho pertenecía al Destacamento “Móvil 5” de la fuerza federal, compuesto con personal procedente de la provincia de Santiago del Estero.
En la audiencia realizada el 24 de abril pasado, en línea con lo solicitado por el MPF, el TOF N°1 declaró a Sivila responsable por el delito de exacciones ilegales en calidad de autor, contemplado en el artículo 266 del Código Penal. El jueves pasado, en la audiencia de determinación de la pena, se le impuso un año de prisión en suspenso y un año de inhabilitación especial. La fiscalía había pedido una pena de 1 año y 4 meses.
El tribunal también le fijó al condenado algunas reglas de conducta, entre ellas, fijar residencia, someterse al cuidado del patronato y abstenerse de consumir estupefacientes o de abusar de bebidas alcohólicas.
El caso
La investigación del caso estuvo a cargo del auxiliar fiscal Luis Valencia y del prosecretario Sebastián Spucches Calafiore, ambos de la Sede Fiscal Descentralizada Orán, desde donde destacaron la intervención de personal de la Sección Aguas Blancas del Escuadrón 20 “Orán” de Gendarmería Nacional, ya que llevaron al damnificado a formular la correspondiente denuncia, pese a que había al menos un funcionario de la misma fuerza involucrado.
Los efectivos del Escuadrón 20 se entrevistaron con el hombre de nacionalidad boliviana que estaba parado junto al carro y éste les dijo que ya había realizado “el pago a su compañero” de la fuerza para que lo deje pasar. Contó que le dio lo que tenía en los bolsillos, unos 7.000 pesos en efectivo.