
El joven mochilero francés habría sido asesinado en la zona de Isla de Cañas. Hay dos hermanos detenidos que confesaron el crimen aunque ahora se desdicen y acusan a la policía de haberlos torturados para que se declaren culpable. Lo cierto es que el cuerpo no aparece. El misterioso caso despierta las más descabelladas teorías: lo habrían arrojado a un abismo, o se lo comió algún animal, o que lo habrían quemado para borrar huellas. El fiscal Ossorio dice tener las pistas para esclarecer el caso.








