Regional : La primera final quedó en manos de Argentinos Camioneros

Con gol de Agustín Marín cuando finalizaba la primera parte, el Camión derrotó 1 a 0 a La Merced y se quedó con el choque de ida en un partido en donde nadie regaló nada. La próxima semana se jugará el partido final.
gol de marin

No sé si fue un partidazo, pero lo cierto es que la fusión Argentinos Camioneros y La Merced no defraudaron. Tanto los de Marín, como los de Martos nos regalaron un partido con ritmo sostenido durante los noventa minutos. Ninguno mezquino entrega y dejaron todo abierto para la próxima semana cuando se vuelvan a ver las caras en la cancha de Atlético Chicoana.

En la primera parte pesó la experiencia de la visita. Fabio Giménez se mostró como conductor y además contó con la movilidad de Argañaraz y Cuellar. Y fue precisamente el visitante el que contó con las mejores llegadas. En una, definió Cuellar,  pero la acción ya había sido invalidada. Posteriormente un exquisito disparo de Zelaya se estrelló en el travesaño del arco que defendía Nahuel Vargas. La fusión tuvo sus momentos y en casi todos estuvo presente Mendilar. Precisamente tras una jugada del numero nueve local, que guapeó una pelota contra los defensores de La Merced, llegó la apertura del marcador a través de Agustín Marín, de buen rendimiento. No estaba bien porque por lo hecho por uno y otro lo más acertado hubiese sido el cero a cero.

En la parte complementaria, cambió el panorama. Se prestaron el dominio y las situaciones de gol rondaron las dos áreas. A los 4 minutos anularon un gol de Cuellar y en la cancha quedaron dudas. Tres minutos más tarde Argañaraz quedó solo frente al arquero local Vargas, pico la pelota sobre la salida del arquero, pero esta salió desviada. ¡Increíble el gol que se perdió el delantero!  Después fue el tiempo de la Fusión. Los cambios que introdujo Marín, un técnico para tener en cuenta, hicieron lo suyo. Pereyra pudo haber aumentado, también Axel Marín tuvo una chance. En los minutos finales, intentó el Blanco y a la fusión le quedaron espacios que no supo aprovechar. Los minutos pasaron y llegó el pitazo final que provocó un festejó mesurado, tranquilo,, porque esta historia aun no está definida. La llave, el pasaporte hacia la esperada final del torneo todavía espera por su dueño. Por lo pronto nos regalaron un gran partido, jugado con intensidad y con armas limpias. Una final que disfrutamos sin lugar a dudas.

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