Gran pesar por la muerte de Gerardo Rozin

NACIONALES 12 de marzo de 2022 Por Carlos Alberto Torino, desde Córdoba
Periodista desde la adolescencia, luego productor y finalmente gran conductor de TV, Gerardo Rozin dejó existir la noche del viernes, tras luchar largo tiempo contra un tumor cerebral, en su domicilio. Condolencias desde el presidente Fernández y grandes figuras del periodismo y el espectáculo.
Gerardo Rozin murió el viernes a los 51 años
Gerardo Rozin tenía 51 años.
El mediodía del Morfi quedará con una silla para el homenaje. Se fue a otros lares su comensal principal. Gerardo Rozin dejó la intensidad de la vida muy joven -51 años- y de ahí el impacto de su muerte, al mismo tiempo de que realmente deja vacante un lugar que costará ocuparlo con alguien que demostró un talento, un poco arriba de la media de los que copan la pantalla en estas épocas.
Definido como rosarino, judío y de Central, Rozin hizo una trayectoria importante en la Capital Federal, una ciudad que lo cobijó casi como un hijo dilecto. La fama lo empezó a seguir apenas debutó como productor de Nicolás Repetto. Allí, en el recordado Sábado Bus y a los seis meses de haber quedado sordo de un oído, tuvo a su cargo un segmento, denominado La Pregunta Animal dónde incomodaba con su cuestionario al entrevistado de ocasión. Tanto impacto logró en la audiencia que ese bloque al tiempo, se convirtió en un programa independiente.
Gran productor, Rozin trabajó con Mariano Grondona y Georgina Barbarrosa, entre otros, hasta que en 2007 junto a Reinaldo Sietecase y Maxi Montenegro co-condujo un programa político llamado Tres Poderes. De allí ya le fue encontrando el gusto al arte de ponerse al lomo un programa y le llegó su oportunidad, cuál actor, con un protagónico en una pantalla caliente: Gracias Por Venir que iba por Telefe. Desde el 2012 al 2014 hacia llorar los sábados a la tarde a una numerosa audiencia con la entrevista entre intimista y sorpresiva a distintos famosos. Siempre matizado por música que apelaban a la emoción. En dúo con Julieta Prandi marcó todo un estilo que hasta hoy se recuerda. En el mismo canal comenzó a rodar la saga del Morfi. Primero Morfi a secas, luego Morfi Café y finalmente, La Peña del Morfi, que en la práctica se fue transformando en un espacio de confraternidad dónde se armaban mini recitales y pudo difundir una de sus pasiones: la cultura popular.
Con hondo pesar y al final de su programa en C5N, el periodista Pablo Kaplan relató que padecía de un tumor cerebral y resaltó lo que se supo bien se ausentó de la pantalla: no quería que supiera qué enfermedad lo aquejaba. Prefería el perfil bajo y tal vez que alguien se le anime con una pregunta animal, de esas que solía hacer y dejo su marca en el programa de Repetto.

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