SALTA Por: Francisco Rendon Rea04 de noviembre de 2026

Advierten que la crisis salarial y presupuestaria pone en riesgo los exámenes de diciembre en la UNSa

La profundización del conflicto entre las universidades nacionales y el Gobierno Nacional sumó un nuevo capítulo de máxima tensión en el ámbito local. Autoridades del claustro universitario advirtieron que, de sostenerse las actuales políticas de ajuste y la falta de respuestas al reclamo salarial, las mesas de exámenes finales del mes de diciembre podrían verse suspendidas, comprometiendo de forma directa el cierre del año académico para miles de estudiantes de la Universidad Nacional de Salta (UNSa).

Un panorama financiero crítico y medidas de fuerza

El reclamo, que combina la demanda por una actualización salarial acorde a la inflación y la necesidad de mayores fondos para el normal funcionamiento de las facultades, mantiene al sector docente bajo un persistente plan de lucha.

En declaraciones públicas, el consejero por el claustro de profesores y auxiliares, Sergio Quintana, señaló que la persistencia oficial en la actual estrategia económica agrava el escenario institucional. Según indicó, las medidas de fuerza gremiales continuarán, lo que vuelve "muy probable que no se tomen exámenes en diciembre" debido a la adhesión del cuerpo docente a las protestas.

Ajuste operativo y actividades en riesgo

Más allá de la instancia de evaluaciones finales, la crisis presupuestaria impacta de lleno en la planificación operativa de distintas carreras. Desde el ámbito universitario advirtieron que las restricciones financieras obligan a recortar gastos esenciales, afectando directamente actividades prácticas fundamentales como los viajes de estudio y las tareas de campo correspondientes a planes académicos de diversas facultades (tales como Antropología).

Incertidumbre en el tramo final del año

La advertencia genera un fuerte clima de incertidumbre entre el estudiantado, que ve amenazada la regularidad de sus trayectorias académicas ante la falta de acuerdos estructurales entre los gremios docentes y el Estado nacional. Con las negociaciones estancadas y un presupuesto ajustado, el calendario universitario ingresa en su etapa más delicada a la espera de definiciones que garanticen la continuidad de las actividades académicas esenciales.