A 12 años de la muerte de Gustavo Cerati: la historia y el legado del ícono del rock argentino
El 4 de septiembre de 2014 murió Gustavo Cerati, el cantante y guitarrista que lideró Soda Stereo, tras permanecer cuatro años en coma luego de un accidente cerebrovascular en Caracas. A doce años de su partida, repasamos su infancia, los amores que lo marcaron y los últimos capítulos de una carrera que trascendió generaciones.
La infancia de Gustavo Cerati
Nacido el 11 de agosto de 1959 en Barracas, Gustavo Cerati creció entre Villa Ortúzar y la pasión por la música. Hijo de Juan José y Lilian, en su casa dibujaba cómics y armó su primera banda a los 12 años. Como contó, ‘Vivía como un chico normal’ y su madre recordó que ‘animaba todos los cumpleaños’.
Durante la adolescencia pasó por proyectos como Savage, Vozarrón y Triciclo, donde fue afirmando su mano como guitarrista. La bisagra artística llegó en 1982, en Punta del Este, cuando se encontró con Zeta Bosio y más tarde con Charly Alberti. De esa química surgió Soda Stereo, que marcó un antes y un después del rock en la región.
Los romances y el final
En lo sentimental mantuvo vínculos que influyeron en su obra. Con la chilena Cecilia Amenábar, madre de Lisa y Benito, estuvo casi una década desde 1993 y ella participó en los coros de Amor amarillo. También lo vinculó Deborah De Corral durante la etapa de Siempre es hoy; luego llegaron relaciones con Sofía Medrano y Leonora Balcarce.
En los últimos años de su vida la relación con la modelo Chloé Bello despertó críticas y choques con su entorno, que la señaló como influencia negativa. A pesar de controversias, allegados hablan de un artista profundamente pasional y sensible, habituado a inspirarse en mujeres creativas que dejaron huella en sus canciones y decisiones personales.
En 2009 lanzó Fuerza natural y retomó giras. El 15 de mayo de 2010, tras una presentación en Caracas, sufrió un ACV: un infarto extenso en el hemisferio cerebral izquierdo con compromiso secundario del tronco cerebral, según los partes médicos. Fue trasladado a Buenos Aires y alojado en centros especializados, donde quedó en estado de coma por cuatro años.
El 4 de septiembre de 2014, a los 55 años, murió tras un paro cardiorrespiratorio. Miles lo despidieron en la Legislatura porteña y la conmoción se extendió por América Latina. “Era un arquitecto de la música”, dijo Charly García; Shakira lo calificó como “la figura máxima del rock en español”. Su legado sigue vivo: “Gracias… totales”.