Argentina arrancó la defensa del título con una goleada y un Messi histórico
La Albiceleste mostró una clara superioridad desde el inicio del encuentro. Con la posesión de la pelota, presión alta y un dominio territorial constante, Argentina jugó gran parte del partido en campo rival y prácticamente no sufrió complicaciones defensivas.
El primer tiempo tuvo emociones desde los minutos iniciales. A los 6’, Lionel Messi encontró la red, pero el tanto fue invalidado por posición adelantada. Tres minutos después, Argelia también logró convertir, aunque la acción fue anulada por fuera de juego.
Lejos de desanimarse, el capitán argentino continuó siendo el eje del ataque nacional. A los 17 minutos recibió un pase de Rodrigo De Paul en la puerta del área, levantó la cabeza y sacó un potente remate de zurda que dejó sin respuestas al arquero Luca Zidane para establecer el 1-0.
Con la ventaja en el marcador, Argentina ganó aún más confianza y manejó el desarrollo del partido a su gusto. La diferencia pudo haber sido mayor durante varios pasajes del encuentro, pero la falta de precisión en los últimos metros mantuvo la incertidumbre hasta la segunda mitad.
A los 60 minutos llegó el segundo golpe. Alexis Mac Allister probó desde media distancia y obligó a una intervención de Zidane. Sin embargo, el rebote quedó servido para Messi, que apareció en el lugar indicado para empujar la pelota y marcar su doblete.
La noche soñada del astro rosarino se completó minutos después. Recibió al borde del área, se acomodó para su zurda y sacó un remate preciso que se transformó en el 3-0 definitivo y en su tercer gol de la noche.
Además de sellar una victoria contundente, Messi alcanzó un nuevo hito en su extraordinaria carrera. Con este triplete, igualó al alemán Miroslav Klose como máximo goleador de la historia de los Mundiales, reafirmando una vez más su lugar entre las mayores leyendas del fútbol.