Escándalo por las vacunas: Alberto "renunció" a Ginés González García

NACIONALES 19 de febrero de 2021
El presidente de la Nación, Alberto Fernández, le solicitó la renuncia al ministro de Salud Pública, Ginés González García, por haber autorizado vacunaciones a personas para las que no estaban destinadas las primeras dosis que llegaron al país. El deschavó la mecánica fue el periodista Horacio Verbitsky. (Ampliaremos)
Ginés González García - ministro de Salud (2)

No todas las medidas drásticas dan cuenta del poder que se ejerce. A veces, desnudan debilidad. Alberto Fernández aprovechó el caso de las vacunaciones de privilegios, que se venían tomando desde el Ministerio de Salud, y decidió renunciar a uno de sus mejores hombres del gabinete: Ginés González García. Salvo que el presidente maneje que no han sido una decena de vacunas, sino una gran cantidad de casos que se realizaron al margen de la norma vigente y de la transparencia que se le exige a toda gestión de gobierno.

El periodista Horacio Verbistky contó que el ministro, "un viejo amigo", le había indicado que se dirija para vacunarse al Hospital Posadas, pero sorpresivamente, luego lo llamó un secretario de González García para que fuera al edificio ministerial en donde iba a ser vacunado en forma exclusiva. El "Perro" Verbistky también contó que entre otros invitados a esa atención de privilegio figuraba el numero dos del Grupo Clarin, Antonio Aranda, pero al final no aceptó ir porque "él no quería ponerse la vacuna rusa Sputnik, sino la vacuna AstaZeneca de Oxford".

Otros de los vacunados fue el asesor presidencial y ex embajador en el Vaticano Eduardo Valdez.

En el fondo, la lectura política indica a Ginés como uno de los hombres cuestionados por el cristinismo, pese a su notable gestión en el tema sanitario, para el cual fue insistido varias veces por el presidente Alberto.

Lo llamativo es que hace días la reacción de varios sectores ha sido reticente a la vacunación, en sintonía con los medios que ponían en duda la efectividad de las vacunas Sputnik. Inclluso en Salta, hubo médicos que en una reacción insólita negaron a acceder a la inoculación, por lo que empezaron a "sobrar" dosis en casi todos los hospitales, en donde algunos médicos se vieron entre guardar las dosis o ponérselas a personas que no cumplían los requisitos de prioridad fijados por los decretos presidenciales.

Por ejemplo, en Tartagal el caso de vacunación de periodistas y otras personas, fue aprovechado por un multimedios para escandalizar el caso, buscando tapar otras irregularidades.

Muchos han comparado este caso, con el escándalo de Perú, en donde los vacunados VIP fueron casi 500 personas. Aquí, aún no se conocen cuántos fueron los beneficiados más allá de los testimonios de Verbistky y Valdez. "Lo que hice fue por protocolo que nos piden que tenemos que ser vacunados, para ir a México junto a Jorge Taiana. Yo tengo 65 años y Jorge tiene 62, nos llamaron al vacunatorio del Ministerio de Salud. El domingo a la noche me voy a México, un país que tiene la mayor cantidad de casos", explicó Valdez. "Yo no le robé la vacuna a nadie", concluyó tajante Valdez.

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