Además, durante el recorrido rendirá homenaje al papa Francisco, escuchará los reclamos de víctimas de abusos sexuales dentro de la Iglesia y visitará centros sociales para expresar su rechazo a la denominada economía del descarte.

El recorrido contempla cerca de 30.000 kilómetros, tres países y diez ciudades, en una agenda marcada por la defensa de los sectores más vulnerables, la búsqueda de la paz y los desafíos éticos de la inteligencia artificial.
El Sumo Pontífice arribará este viernes por la tarde a Montevideo, donde será recibido por el presidente uruguayo, Yamandú Orsi. Durante su estadía participará de encuentros con autoridades políticas y religiosas, recibirá las llaves de la ciudad y encabezará una celebración en la Catedral de Montevideo.
Luego continuará su viaje hacia Argentina, donde mantendrá un encuentro con el presidente Javier Milei. La reunión estará atravesada por diferencias de mirada sobre los modelos económicos, la desigualdad social y los límites que deben establecerse frente al avance de la inteligencia artificial.
La gira concluirá en Perú, país con el que León XIV mantiene un vínculo especial. Allí tiene previsto reunirse con Keiko Fujimori y desarrollar distintas actividades pastorales e institucionales.

A lo largo de las visitas, el Papa buscará reafirmar su compromiso con las personas en situación de pobreza y exclusión. En su encíclica Dilexi Te, sostuvo que la pobreza no se limita a la falta de recursos materiales, sino que también comprende la marginación social, la ausencia de derechos y las dificultades para ejercer plenamente la dignidad y la libertad.
Otro de los ejes centrales será la inteligencia artificial. En su encíclica Magnifica Humanitas, León XIV advirtió sobre la concentración del poder tecnológico en pocas empresas y los riesgos que implica que actores económicos controlen plataformas, datos e infraestructuras sin suficiente supervisión pública.
Además, durante el recorrido rendirá homenaje al papa Francisco, escuchará los reclamos de víctimas de abusos sexuales dentro de la Iglesia y visitará centros sociales para expresar su rechazo a la denominada economía del descarte.










