El paquete incluye además modificaciones en protección aeroespacial. El Gobierno busca hacer más operativo el procedimiento frente a aeronaves declaradas hostiles y reducir las zonas grises para la ejecución de las distintas etapas, incluido el empleo de la fuerza como última instancia. No se trata de habilitar el derribo automático de vuelos irregulares.
La reforma quedó acotada respecto de los primeros borradores que analizó el Ejecutivo. No incluye una modificación general de la Ley de Seguridad Interior para ampliar el rol de las Fuerzas Armadas dentro del territorio, y los cambios específicos en el sistema de Inteligencia continuarán por otro carril
La vigilancia del Atlántico Sur completa ese esquema. Nación trabaja en integrar radares, telecomunicaciones, sistemas satelitales e inteligencia de señales con la Base Naval Integrada de Ushuaia como uno de los nodos centrales para concentrar información y ampliar el seguimiento marítimo y aeroespacial.
Con el proyecto ya ingresado al Congreso, ahora comenzará la etapa política. Milei pidió cuidar el vínculo con los bloques aliados y evitar que conozcan los detalles a último momento. La Casa Rosada prevé abrir conversaciones con el PRO, la UCR y espacios federales para explicar la iniciativa y recibir propuestas antes de llevarla al recinto.
El envío marca así el cierre de la etapa técnica y el comienzo de la negociación legislativa. El Gobierno considera que Malvinas puede reunir un acompañamiento transversal, pero no trabaja con un tratamiento exprés: primero deberá ordenar los acuerdos en Diputados y definir el cronograma de comisiones antes de incorporar el proyecto a una sesión.













