La ciencia trabaja en una vacuna contra el VIH

SALTA 19 de noviembre de 2022 Por El Expreso de Salta
Continúan las investigaciones en torno a lograr una vacuna contra el virus, a la par que se trabaja en la búsqueda de una terapia que pueda administrarse una vez al mes. El objetivo es que hacia el 2030 el 95% de las personas con VIH conozcan su estado serológico; el 95% de quienes conocen su estado positivo reciban terapia antirretroviral y el 95% de esos individuos tengan la carga viral suprimida o indetectable. 
86303-significativos-avances-cientificos-en-el-tratamiento-de-la-infeccion-por-vih

Las investigaciones para lograr una vacuna contra el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) siguen avanzando y no se descarta que pueda lograrse, habida cuenta de los nuevos descubrimientos que se dieron en el marco de la respuesta a la pandemia de COVID-19.

Así lo consideró el médico especialista en Epidemiología y Salud Pública, Alberto Stella, representante para los países del Cono Sur del Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre VIH/SIDA (ONUSIDA), quien estuvo en Salta en ocasión de la firma de la Declaración de Paris por parte de los municipios de Metán y San Ramón de la Nueva Orán.

“Hoy no decimos que la vacuna es imposible. La pandemia de COVID-19 abrió nuevos horizontes en la investigación de vacunas y muchas de esas investigaciones, algunas muy avanzadas, están siendo utilizadas para una posible vacuna contra el VIH”, manifestó el especialista.

También comentó que está muy cercana la posibilidad de que se pueda usar “una terapia antirretroviral con una vida media mucho más prolongada, como una inyección que el paciente se debería colocar una vez al mes”, lo cual representa un gran avance.

“Recordemos que en 1996 las primeras terapias eran de entre 24 y 30 comprimidos por día, incluyendo fármacos que hoy no se utilizan por sus efectos colaterales. En ese momento era lo único que había, hoy la terapia es mucho más simple, incluso en algunos casos con un esquema de un comprimido por día y sin efectos colaterales”, dijo Stella.

Situación nacional

Sobre la situación de la Argentina con respecto al VIH, Stella dijo que “de las personas que viven con el virus, más del 80% conoce su diagnóstico y el 70% accede a tratamiento antirretroviral”.

Agregó que “son buenos indicadores para el país, pero hay alrededor de un 30% de diagnósticos tardíos, lo que significa que el paciente se entera cuando la infección está avanzada, en etapa de sida, es decir con la salud muy deteriorada y podría haber estado transmitiendo el VIH quizás sin saberlo”.

Por ello, “el objetivo es cerrar esa brecha con una oferta de servicios más territorializada a través de la prevención combinada”, expresó Stella.

Prevención combinada

El especialista comentó que el concepto de prevención combinada incluye la utilización de métodos de barrera, como el uso de preservativo en las relaciones sexuales, y otros que son biomédicos, como el uso de un determinado tipo específico de antirretroviral que una persona puede tomar diariamente, con lo que evita infectarse con el VIH en una relación ocasional no protegida.

La estrategia se complementa con el testeo periódico, no solo para VIH, sino también para otras infecciones de transmisión sexual (ITS) y el acceso inmediato a la terapia antirretroviral de los individuos infectados para cortar el circuito de transmisión.

A ello se suma el factor comportamental, cómo la persona ejerce su sexualidad, que puede ser abierta, es decir con muchas parejas sexuales y sin protección. En ese caso, se busca favorecer la profilaxis posexposición, consistente en un tratamiento antirretroviral dentro de las 72 horas.

Panorama futuro

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) desarrolla, desde el año 2014, una iniciativa que involucra en la prevención a los municipios, entendiendo que es allí donde suceden los problemas.

“El municipio tiene un papel protagónico en la vida de los ciudadanos, por lo tanto, también en lo relacionado al VIH y las ITS y la respuesta a la problemática”, manifestó Stella, agregando que “los municipios deben involucrarse, estar más cerca de los ciudadanos, para garantizar el acceso a la prevención, el diagnóstico y el tratamiento”.

Lo que se busca es tener la mayor cantidad de diagnósticos mediante el test para que esas personas accedan a tratamiento.

“La persona que se diagnostica a tiempo, hace bien el tratamiento y tiene la carga viral indetectable, es perfectamente saludable y además no tiene la posibilidad de transmitir el virus a otra persona en una relación sexual”, dijo el representante de ONUSIDA.

La meta de la ONU es lograr, hacia el año 2030, el fin de la epidemia de VIH, para lo cual una de las estrategias es la implementación de los programas municipales para la promoción y prevención.

“El panorama puede ser positivo, depende del trabajo que se haga”, expresó Stella. El objetivo es que hacia el 2030 el 95% de las personas con VIH conozcan su estado serológico; el 95% de quienes conocen su estado positivo reciban terapia antirretroviral y el 95% de esos individuos tengan la carga viral suprimida o indetectable. 

“De esta forma, reduciremos abrubtamente la mortalidad por causas relacionadas con el sida y también las nuevas infecciones, habremos controlado la epidemia. El virus podrá no haber desaparecido, pero lo tendremos controlado y no será una amenaza para la salud pública, todo ello en virtud de los avances científicos”, dijo Stella.

Estos son los objetivos de las Naciones Unidas, contenidos en la Declaración de Paris que suscribieron los intendentes de Metán, José Maria Issa, y de San Ramón de la Nueva Orán, Pablo González.

Entornos favorables

La jefa del programa de VIH, ITS y Hepatitis Virales del Ministerio de Salud Pública, Laura Caporaletti, comentó que, con la firma de la Declaración de Paris, los municipios se integran a la red mundial y se comprometen, no solo a trabajar junto a los efectores de salud para poner fin a la epidemia de VIH y otras infecciones de transmisión sexual, sino también para poner fin al estigma de la discriminación.

La funcionaria añadió que “para ello, los equipos técnicos municipales son capacitados, a fin de optimizar las acciones de promoción y prevención desde los espacios de Género y Diversidad, Seguridad Social y Programas Municipales”.

“El objetivo es potenciar un trabajo articulado entre los municipios y los efectores locales de salud en materia de prevención, acceso al diagnóstico y al tratamiento, eliminando toda barrera y generando entornos sociales libres de discriminación”, dijo. 
 

Te puede interesar