SALTA El Expreso de Salta 31 de octubre de 2026

Dramático atrincheramiento en la AMT: un chofer resistió el secuestro de su auto armado y junto a su hijo

El conductor se encerró durante horas con un cuchillo y un menor de edad tras ser interceptado por transporte ilegal, culminando el operativo con autolesiones y asistencia médica urgente.

Un rutinario control vehicular contra el transporte ilegal derivó este viernes en un episodio de extrema gravedad institucional en la sede de la Autoridad Metropolitana de Transporte (AMT), ubicada sobre la colectora de la avenida Tavella en la capital salteña. La situación crítica se desencadenó cuando los inspectores notificaron a un chofer de 44 años el inminente secuestro de su auto tras constatar la falta de habilitación para prestar servicios interurbanos. Lejos de acatar la disposición administrativa, el individuo reaccionó de manera violenta contra los agentes estatales y resolvió atrincherarse en el habitáculo del rodado en compañía de su hijo menor de edad, blandiendo un arma blanca como mecanismo de coacción para frenar la medida cautelar.

La secuencia fáctica se había iniciado a primera hora de la mañana en el puesto del expeaje Aunor, punto neurálgico donde los inspectores viales interceptaron el vehículo mientras trasladaba pasajeros con destino a la localidad de Joaquín V. González. Tras verificar la carencia de habilitación y constatar reincidencias por infracciones en los registros oficiales, la comitiva estatal ordenó el traslado del rodado a las dependencias de la avenida Tavella para formalizar el trámite de rigor. Fue en ese predio donde la negativa del conductor derivó en un asedio que demandó la inmediata convocatoria del Sistema de Emergencias 911 y el despliegue perimetral de uniformados de la Comisaría 18 junto a fuerzas especiales del GOPAR.

El protocolo de crisis forzó extensas tratativas de mediación policial tendientes a neutralizar la amenaza armada sin poner en peligro la vida del menor retenido en el interior del automóvil. Aunque los efectivos lograron que el hombre finalmente abriera las puertas y depusiera el encierro tras horas de tensión, el sujeto opuso una última y desesperada resistencia física en el exterior, provocándose heridas punzocortantes que obligaron a su urgente derivación en ambulancia hacia el hospital San Bernardo, donde quedó internado bajo custodia policial.