Falleció un bebé de 12 días tras ser golpeado por una palta que cayó de un árbol
Un bebé de 12 días de vida murió tras recibir el impacto de una palta que se desprendió de un árbol en pleno centro de Quilmes. El menor identificado como Lucas fue trasladado de urgencia al Sanatorio de la Trinidad, donde permaneció internado varios días con un cuadro crítico hasta que en las últimas horas el centro médico confirmó su fallecimiento.
El episodio ocurrió el pasado 22 de octubre en la intersección de las calles Conesa y Sarmiento, en plena zona céntrica de la localidad bonaerense. La madre del recién nacido aguardaba en la vereda el horario de salida de un jardín de infantes cercano para retirar a otro de sus hijos. En ese lapso, y sin aviso alguno, un fruto de gran tamaño se soltó desde lo alto de un árbol ubicado sobre la vía pública y cayó directo sobre la cabeza del bebé.
El impacto le provocó a Lucas múltiples fracturas en el cráneo, según consta en el parte policial de la Comisaría Quilmes Primera. Personal de esa seccional tomó conocimiento del ingreso del menor a la guardia pediátrica del Sanatorio de la Trinidad, ubicado en avenida Carlos Pellegrini 431, y dio intervención a la Unidad Fiscal de Instrucción y Juicio (UFIyJ) N° 09 de Quilmes, a cargo de la secretaria Andrea Sáenz. La causa se investigaba inicialmente como “Lesiones Culposas”.
Durante los días que siguieron, el recién nacido permaneció en estado de gravedad sin que los esfuerzos del equipo médico lograran revertir el cuadro. Este sábado, el sanatorio comunicó que finalmente el bebé falleció.
Tras recibir la notificación, la Comisaría Quilmes Primera se contactó nuevamente con la sede judicial. Sáenz dispuso la recaratulación de la causa a “Homicidio Culposo”, ordenó el secuestro de la historia clínica completa del menor y solicitó el comparendo de la Morgue Judicial de Quilmes al establecimiento de salud para el retiro del cuerpo y la posterior realización de la autopsia.
El accidente tuvo lugar en un espacio de circulación habitual de familias y docentes, sobre todo durante los horarios de ingreso y salida de los establecimientos educativos de la zona. Lo que para la familia debía ser una jornada más —ir a buscar a un hijo al jardín— derivó en una causa penal que ahora la Justicia investiga de oficio.