Insólito desembarco de Burkina Faso para medirse ante la Selección Argentina
La Selección Argentina afronta este sábado desde las 21 en el estadio Monumental su segundo compromiso amistoso de la ventana internacional frente a un adversario envuelto en el desconcierto organizativo. El seleccionado de Burkina Faso tocó suelo en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza minutos antes de las cuatro de la tarde, tras completar una extenuante travesía de casi doce horas procedente de Casablanca. El conjunto visitante apenas dispuso de una ventana de cinco horas entre el control migratorio, el traslado a la concentración, la merienda reglamentaria y el pitazo inicial, configurando un escenario insólito para la alta competencia internacional.
La peripecia logística se originó a partir de severos desperfectos técnicos en la aeronave programada para el traslado original desde territorio marroquí, contingencia que demoró la partida por más de dos jornadas. Ante la postergación forzada y el desgaste acumulado, gran parte de las principales figuras del plantel africano se negó rotundamente a abordar el vuelo de reemplazo, obligando a las autoridades deportivas de su país a convocar a futbolistas juveniles de urgencia para evitar severas sanciones disciplinarias y económicas por parte de la FIFA.
En la vereda opuesta, el representativo albiceleste encara este inédito cruce como un banco de pruebas crucial dentro del proceso de renovación generacional posmundialista. El entrenador Lionel Scaloni dispuso una rotación estratégica para otorgar rodaje a quienes no sumaron minutos en la reciente victoria ante Bolivia, sosteniendo una columna vertebral competitiva antes de encarar los preparativos para la jornada de despedida de Lionel Messi programada para el próximo martes.