La Policía de Salta emitió un duro comunicado: "Exige un nivel de entrega que supera los límites de la capacidad humana"
Bajo el precepto de que la vocación y el compromiso de la fuerza no son infinitos, los uniformados enfatizaron que el agotamiento es una realidad innegable. "Somos personas. Cuando la demanda excede lo que cualquier ser humano puede dar, la realidad no se puede ocultar más", expresaron en el documento.
Alto riesgo y decisiones en segundos
El comunicado pone de relieve la peligrosidad inherente a la función policial, recordando que el solo hecho de portar un arma incrementa el riesgo de vida de los efectivos. Asimismo, destacan la enorme presión que enfrentan en la operatividad diaria:
"En un procedimiento policial todo sucede en un instante: no hay tiempo para pensar en leyes ni en protocolos. Un error puede costarlo todo: la vida, el trabajo, la libertad y/o el bienestar de toda una familia."
Si bien reconocen la importancia de contar con mayor capacitación y equipamiento logístico, advirtieron que estas medidas resultan insuficientes si no se cuida al personal. En ese sentido, hicieron un llamado a valorar el recurso humano, al que definieron como "el verdadero corazón de la institución".
Una deuda histórica con los derechos laborales
Uno de los puntos más críticos del documento aborda la imposibilidad constitucional de sindicalización que pesa sobre el personal armado. Los efectivos aclararon que respetan dicha normativa, pero sostienen que esta restricción ha derivado en la vulneración sistemática de sus derechos salariales y de trabajo.
"La Constitución no nos reconoce el derecho a organizarnos en sindicato, pero eso no significa que no tengamos derechos laborales. La falta de representación no puede convertirse en una excusa para la indiferencia del Estado", remarcaron.
Finalmente, los integrantes de la policía remarcaron que no solicitan privilegios, sino condiciones justas, el respeto a su integridad y el reconocimiento de sus límites humanos, concluyendo que "como parte del pueblo, merecemos ser escuchados y respetados".