Esta semana el oficialismo busca acelerar el recorte a la "Zona Fría" en el Congreso
La Casa Rosada ha definido como una meta prioritaria de su agenda legislativa la aprobación de las modificaciones al régimen de subsidios energéticos conocido como "Zona Fría". El propósito de la administración central es conseguir que el Senado convalide el proyecto antes de mediados de septiembre, fecha límite en la que debe ingresar formalmente el diseño de gastos y recursos del Estado para el próximo ciclo fiscal. La reforma contempla un esquema de quita de beneficios estatales en las boletas de gas y un consiguiente incremento en los cuadros tarifarios para diversas jurisdicciones del territorio nacional.
Las urgencias de las autoridades nacionales se chocan con la parálisis operativa que experimenta el cuerpo legislativo, donde múltiples iniciativas oficiales permanecen bloqueadas sin alcanzar el dictamen de comisión necesario para su tratamiento en el recinto. Los operadores oficialistas en el Parlamento coordinan reuniones urgentes con los bloques de la oposición dialoguista para destrabar el debate, el cual se postergará de forma indefectible hasta la culminación del receso invernal programado para las últimas semanas de julio.
Para garantizar el éxito de la votación y mitigar el costo político de la medida, los representantes de la jefatura de Gabinete evalúan incorporar compensaciones alternativas para las regiones geográficas de temperaturas elevadas mediante subsidios a la energía eléctrica, una estrategia con la que pretenden sumar adhesiones clave de senadores independientes y gobernadores provinciales. No obstante, los aliados parlamentarios advierten que el margen de negociación se ha estrechado notablemente respecto del primer semestre de gestión y que el avance del texto dependerá de la regularización de giros de partidas presupuestarias hacia las provincias.