Batalla táctica en Kansas City por el destino mundialista: Argentina y Suiza empataron y van al suplementario
La paridad inicial del encuentro se quebró rápidamente a los diez minutos de la primera etapa mediante una jugada de pizarrón que hizo estallar a la parcialidad celeste y blanca. Un tiro de esquina ejecutado con precisión milimétrica por Lionel Messi desde el sector izquierdo encontró el anticipo ofensivo de Alexis Mac Allister en el primer palo, quien conectó un certero cabezazo cruzado para batir la estirada del arquero helvético Gregor Kobel. La anotación obligó al representativo europeo, dirigido por Murat Yakin, a modificar su planteo inicial de repliegue y adelantar las líneas bajo la batuta del experimentado mediocampista Granit Xhaka.
La consistencia futbolística exhibida por el equipo nacional comenzó a diluirse durante el desarrollo de la segunda mitad debido al desgaste físico y a la notable reacción táctica del conjunto suizo. La persistencia ofensiva del combinado del Viejo Continente encontró su recompensa en el minuto 67 del tiempo reglamentario, cuando el delantero Dan Ndoye aprovechó un descuido en la última línea argentina para firmar el empate que devolvió la paridad absoluta al marcador. Pese a la posterior expulsión del atacante Breel Embolo por doble amonestación, las variantes introducidas por el cuerpo técnico de Scaloni no lograron inclinar la balanza en los minutos de adición.
El vibrante desenlace del compromiso lleva a que se defina en los próximos 30 minutos de tiempo extra y determina un escenario de dramatismo absoluto para definir al último semifinalista de la Copa del Mundo. El vencedor de esta extenuante llave eliminatoria deberá medir sus fuerzas en la siguiente instancia frente al seleccionado de Inglaterra, que accedió a las semifinales tras derrotar a Noruega en tiempo suplementario.