26 de marzo de 2026

El empresario Franco Brunetti y el ingeniero Emilio Mirse murieron en un siniestro vial en Buenos Aires

El empresario, de 76 años, viajaba junto al ingeniero agrónomo Emilio Mirse cuando su camioneta (foto) volcó en la Ruta Provincial 60, cerca de Rivera. Mirse falleció en el acto; Brunetti fue trasladado a un hospital donde horas después dejó de existir. El sector empresarial y productivo de Salta expresa su pesar por la pérdida de un "visionario con fe en el trabajo".

La noche del martes, el empresario Franco Brunetti, propietario de los importantes frigoríficos, perdió la vida a los 76 años tras un siniestro vial ocurrido en el límite entre las provincias de Buenos Aires y La Pampa.

El hecho tuvo lugar alrededor de las 21.30 sobre la Ruta Provincial 60, en las cercanías de la localidad de Rivera, cuando la camioneta Toyota Hilux en la que se desplazaba Brunetti protagonizó un vuelco sin intervención de terceros, según informaron fuentes policiales. Producto de la violencia del impacto, el empresario quedó atrapado dentro del habitáculo y fue rescatado por equipos de emergencia para ser trasladado de urgencia al Hospital Municipal "Dr. Noé Yarcho" de Rivera, donde murió a causa de los golpes sufridos y una hemorragia interna.

En el mismo siniestro perdió la vida en forma inmediata su acompañante, el ingeniero agrónomo Emilio Mirse, quien salió despedido del vehículo y falleció en el acto. La noticia de su fallecimiento generó un profundo pesar en la localidad de Cerrillos, donde Mirse era ampliamente conocido y valorado en los círculos profesionales y personales.

La conmoción en el ámbito empresarial y productivo fue inmediata, resaltando el legado que Brunetti deja en el mundo empresarial provincial.

Franco Brunetti construyó a lo largo de más de 50 años un verdadero emporio en el sector de la carne. Su historia comenzó lejos de Salta: nació en el partido de Almirante Brown, al sur del conurbano bonaerense, donde sus padres eran propietarios de un almacén de ramos generales. A los 16 años, con el compromiso familiar de obtener un título de ingeniero, terminó convirtiéndose en el matarife más joven del Mercado de Liniers.

En 1981 llegó a Salta con su esposa para participar de la privatización del Frigorífico Arenales. No solo compró la empresa, sino que lo hizo convencido de que la provincia ofrecía ventajas comparativas óptimas para competir a nivel nacional e internacional. En aquellos años, el rodeo ganadero salteño sumaba apenas 250.000 cabezas de vacas criollas. Gracias a su impulso desde el sector privado —con la introducción de razas mestizas como Brangus y Braford, inversiones en pasturas y mejoras sanitarias—, dos décadas después la realidad le dio la razón: la cantidad de reses se cuadruplicó y el agro salteño protagonizó el boom productivo de soja, maíz y legumbres para exportación.

Un rasgo distintivo de su visión fue la sensibilidad social, una cualidad que puso en práctica al inaugurar la primera carnicería atendida exclusivamente por mujeres, una propuesta que buscó generar nuevas oportunidades laborales y aportar una mirada distinta a la actividad.

Las causas exactas del siniestro permanecen bajo investigación por parte de las autoridades policiales y judiciales de la zona. Fuentes cercanas al expediente indicaron que se aguardan los peritajes de rigor para establecer la dinámica exacta del accidente, que en pocos segundos se llevó dos vidas y dejó un vacío difícil de llenar tanto en la industria como en las comunidades que supieron reconocer en ambos a hombres de trabajo y entrega.