En tono electoral, Kicillof abrió las sesiones y confrontó: “Milei es amigo de lo ajeno”
Durante el discurso de inauguración del 154° período de sesiones ordinarias, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, centró gran parte de su discurso en cuestionar la política económica del Gobierno nacional, al que definió como un “fracaso”, al tiempo que llamó a construir un “una alternativa productiva, federal y bien nacional” con vistas a 2027. En paralelo, anunció el envió de cuatro proyectos de ley a la Legislatura bonaerense.
En ese sentido, Kicillof sostuvo que la política económica de Milei conlleva el riesgo latente de “una pérdida de capacidades productivas”. “En un contexto en que los países del mundo protegen más que nunca su producción industrial, tenemos un Gobierno que provoca y festeja el cierre de empresas”, cuestionó.
“El origen de este industricidio, de la destrucción de puestos de trabajo, la caída de la clase media está en las decisiones políticas de Milei. No estamos condenados a esta pesadilla. Hay otro camino”, afirmó el Gobernador, en un llamado a defender el federalismo y que dejó planteado el escenario para una eventual candidatura presidencial en 2027.
En tanto, Kicillof hizo un repaso de la gestión entre lo que destacó la inversión en Salud, Educación, Seguridad y Desarrollo Federal, en donde hizo en reiteradas ocasiones una defensa al rol del Estado y el reclamo a Milei por los fondos adeudados. “Hasta hoy son $15 billones equivalentes a un tercio de nuestro presupuesto de este año”, puntualizó.
En cuanto a anuncios, el mandatario provincial remarcó que enviará en los próximos días cuatro proyectos de ley a la Legislatura: insistirá nuevamente con la creación de una empresa de Producción Pública de Medicamentos, una nueva ley para el reclutamiento policial, una modificación integral de la Ley de Seguridad y una inciativa para ordenar y proteger el trabajo en plataforma digitales en la Provincia.
Asimismo, Kicillof subrayó que esta semana firmará un decreto para “garantizar en todo el territorio de la provincia el acceso a la sala de 3 años en nuestro ciclo inicial”, mientras que, en materia impositiva, ARBA implementará el “Régimen Riesgo 0 – Saldos A Favor 0”, permitiendo “reducir a cero las alícuotas en retenciones bancarias y medios electrónicos para contribuyentes cumplidores”.
La jornada arrancó unos minutos pasadas las 17.00 horas, cuando la titular del Senado bonaerense, Verónica Magario, dejó abierta la Asamblea Legislativa (de la cual es presidenta). La comitiva que se encargó de recibir a Kicillof fueron los senadores peronistas Mario Ishii, Ayelén Durán y Valeria Arata, y el mileísta Gonzalo Cabezas; como así también los diputados oficialistas Rubén Eslaiman y Lucía Iañez, el libertario dialoguista Fabián Luayza, y el alfil del PRO, Fernando Rovello.
Además de funcionarios y legisladores, estuvieron presentes en la Cámara de Diputados bonaerense la titular de la Suprema Corte bonaerense, Hilda Kogan; el exgobernador, Felipe Solá; el exvicegobernador: Salvador Serenal; el intendente de La Plata, Julio Alak; rectores de Universidades nacionales; y representantes de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo.
Los ejes del discurso de Kicillof
Críticas a Milei
Kicillof: “Casi todos los sectores productivos se desplomaron: la industria cayó un 10%, la construcción un 26% y el comercio un 6%. Esta temporada, sin ir más lejos, se movilizó un millón menos de turistas a los destinos bonaerenses, con un consumo 35% menor. El panorama es alarmante: se están destruyendo empresas en todas las ramas, en todas las provincias y de todos los tamaños. Desde que asumió Milei, cerraron cerca de 30 empresas por día”.
“La Argentina vive una profunda crisis y el rumbo económico del Gobierno Nacional es un fracaso. Los datos demuestran que el relato de crecimiento, estabilidad y equilibrio que vende el Gobierno es una mentira. Si seguimos 6 años más en este rumbo, Argentina corre peligro de perder sus rasgos productivos y culturales más destacados como país y como sociedad. Este no es un ajuste más: es una disputa por el tipo de país que aspiramos a ser”.
“El dólar se mantiene artificialmente bajo; las paritarias están pisadas; el salario y las jubilaciones son usadas también como anclas inflacionarias; hay ajuste fiscal. La motosierra no se usó para recortar privilegios de la política; sino todo lo contrario: se aplicó sobre jubilaciones, obra pública, programas sociales, universidades y transferencias a las provincias. Eso no es eficiencia: es deserción, es abandono de responsabilidades básicas”.
Defensa del Federalismo y el llamado a construir “otro camino” a Milei
Kicillof: “Todas las Provincias enfrentamos un desafío común: el ataque al federalismo. Nos enfrentamos a un Gobierno Nacional que recorta transferencias a las provincias, que paraliza obras públicas estratégicas en todas las regiones del país”.
“Todos los que no queremos una sociedad rota, un país fallido, una Argentina de pocos ganadores y muchísimos perdedores, tenemos que sumar fuerzas. Desde la Provincia de Buenos Aires, invito a que trabajemos juntos por una Argentina que no se arrodille, que no se entregue, que no se rinda y que no se divida”.
“El origen de este industricidio, de la destrucción de puestos de trabajo, la caída de la clase media y de que la plata no alcance está en las decisiones políticas de Milei. En consecuencia, no estamos condenados a esta pesadilla. Hay otro camino”.
Balance de la gestión provincial
Kicillof: “Hubo una primera etapa, desde 2019, dedicada a reconstruir capacidades del Estado provincial, a poner en marcha un plan de desarrollo y a transformar áreas clave como salud, educación, seguridad, obra pública, producción. La segunda etapa se abrió a fines de 2023 con la llegada del gobierno libertario: una etapa en la que, sin abandonar el rumbo, la Provincia tuvo que convertirse además en escudo y red, para proteger a nuestro pueblo”.
“A los bonaerenses nos quitaron recursos que nos corresponden por ley: nos retuvieron y recortaron fondos destinados a jubilaciones, seguridad, el incentivo docente y obras públicas. Son hasta hoy $15 billones equivalentes a un tercio de nuestro presupuesto de este año. No estamos atravesando una etapa de normalidad institucional y económica, sino un momento de crisis profunda que condiciona cada decisión, cada política y cada resultado”.