Luis Rojas 11 de enero de 2026

Gral. Güemes: Walter Busse jugó su partido-despedida con amigos, excolegas y bajo una persistente llovizna

El habilidoso jugador que se formó en General Güemes, debutó en Gimnasia de Jujuy, y llegó a jugar en instituciones del fútbol de primera división, como Independiente, recibió reconocimiento, luego de jugar un partido de despedida con amigos y excolegas. Busse agradeció el acompañamiento de su familia, y de quienes aportaron a su formación deportiva.

En una tarde cargada de nostalgia, pertenencia, y esa pasión que solo el fútbol del interior puede generar, General Güemes se vistió de gala para homenajear a uno de sus hijos futbolistas más destacado en los últimos años, Walter Busse, el volante que llevó la bandera de la Escuela de Fútbol Islas Malvinas a los estadios más imponentes del continente, y que ahora decidió colgar los botines profesionales, de una manera que él siempre soñó: rodeado de su gente, sus amigos de la infancia y el aroma a césped que lo vio nacer.

Visiblemente emocionado tras disputar su último encuentro formal ante una tribuna integrada por amantes del fútbol, amigos, familiares y ex colegas, y bajo una lluvia persistente, Busse compartió sus sensaciones en un mano a mano exclusivo.

"Hoy he vivido un momento hermoso con mis amigos, con la gente que estuvo desde mi inicio, disfrutar de un partido de fútbol, que es lo que tanto nos gusta y apasiona, pero ya desde el otro lado me lo llevo para toda la vida", confesó Walter, quien destacó la organización de la Intendencia de Güemes y la Dirección de Deportes, además del esfuerzo de amigos como el "Chichi Siles" para hacer esto posible.

 Para Busse, el fútbol profesional fue un viaje largo, pero el destino final siempre fue Güemes. "Cuando uno viene al lugar donde uno es, donde uno tiene sus raíces, no hay nada más lindo que eso. Es un sentimiento difícil de explicar con palabras".

Al repasar su carrera, es imposible no marearse con los nombres de los directores técnicos que lo moldearon. Busse recordó con especial cariño a Cristian Anaya, su primer formador, quien lo llevó a Gimnasia de Jujuy. Sin embargo, su paso por el fútbol grande lo puso bajo la tutela de leyendas: César Luis Menotti (en su etapa en Independiente) Ramón Díaz, Jorge Burruchaga, Antonio Mohamed, Diego Coca, el Tolo Gallego y Diego Cagna, entre otros.

"El fútbol te enseña valores que duran para toda la vida: sacrificio, humildad y compañerismo. Eso es lo que siempre le digo a los más chicos", reflexionó el volante, dejando un mensaje de esperanza para los juveniles del norte argentino. Uno de los momentos que quebró la compostura de los presentes fue el abrazo con la "Mami Gringa Quinteros”, figura materna y pilar de aquella camada de la Escuela Malvinas. "Fue la mamá de todos. La que nos cuidaba en los viajes, la que nos retaba, la que nos lavaba la ropa. Para nosotros fue todo", relató Walter con la voz entrecortada. Verla allí, firme como siempre, fue el sello de oro para una jornada de pura identidad güemense.

 ¿Qué sigue para Busse? 

Para quienes temen no volver a ver su calidad en una cancha, el "10" trajo tranquilidad. Aunque se retira del profesionalismo, el fútbol amateur de la zona (la Liga Rural o la Liga Güemense o la de Veteranos) ya empieza a tentarlo.

"Uno se retira de lo profesional, pero del fútbol no, no se va nunca. Seguramente en algún lado, con los chicos, voy a seguir jugando. Ya me toca a los veteranos ahora", bromeó Busse, dejando abierta la puerta para vestir nuevamente las camisetas de Malvinas, Naranjito o 14 de Abril.

En la despedida de Walter Busse, no podía faltar Cristian Anaya, el técnico que lo recibió a los 5 años en la Escuela de la Malvinas y quien, años más tarde, le abriría las puertas de Gimnasia y Esgrima de Jujuy para su debut profesional a los 16 años.
Anaya, un referente con casi tres décadas de trayectoria en el fútbol regional, recordó con orgullo el camino recorrido por Walter. "Es una trayectoria muy merecida por el esfuerzo que hizo tanto él como su familia", destacó el DT. Para Anaya, el éxito de Busse no fue solo cuestión de talento, sino de una estructura mental sólida.

"No alcanza con jugar bien. Hay muchas otras cuestiones como la responsabilidad, el compromiso y el gustarte de alma esta actividad. Eso hace la diferencia", sentenció el formador.
Walter Busse se va como vivió su carrera: con perfil bajo, agradecimiento infinito y el orgullo intacto de ser del norte, Salta despide a un jugador de jerarquía, pero Güemes recupera a un vecino que jamás olvidó de dónde salió.