La comunidad de Tranquitas contará con un edificio propio para el nivel secundario
Hasta ahora, cursar el secundario en Tranquitas era un verdadero desafío. Los estudiantes debían arreglárselas con un salón comunitario prestado o, en muchos casos, abandonar directamente sus estudios por falta de recursos o transporte.
Esa realidad comienza a cambiar gracias a un trabajo articulado entre el Gobierno de la Provincia y la Municipalidad de Tartagal.
La nueva infraestructura es un símbolo potente de inclusión, de justicia social, y de lo que ocurre cuando el Estado decide estar presente donde más se lo necesita.
La escuela será un espacio digno, cercano y accesible para las familias de Tranquitas, mayoritariamente originarias y trabajadoras, que ven en la educación una herramienta real de transformación.
La obra forma parte del compromiso asumido por el gobernador Gustavo Sáenz y el intendente Franco Hernández Berni, quienes vienen recorriendo comunidades rurales del departamento San Martín con una premisa clara, "La educación no puede ser un privilegio de las ciudades".
“Una escuela propia cambia todo. Porque no es lo mismo estudiar a la distancia, con obstáculos, que hacerlo en tu comunidad, con identidad, contención y oportunidades”, expresó el intendente Hernández Berni durante una reciente visita a la obra.
El avance etsá a vista de todos, el edificio comienza a tomar forma y con él, también los sueños de decenas de chicos que ahora sí podrán imaginar un futuro con más oportunidades, sin tener que abandonar su tierra.
Tranquitas avanza. Y lo hace de la mano de un Estado presente, que no se olvida de los últimos, y que demuestra que cuando hay decisión política, el crecimiento llega incluso a los rincones más olvidados de la Argentina.