La bollerita que no puede ingresar al CCM por orden de Bettina

SALTA 04 de febrero de 2020 Por
No es la única. La medida de la intendenta es para todos los vendedores ambulantes que todas las mañanas, algunos, y por las tardes, otros, abastecían de alimentos "a precio" a los trabajadores municipales. La idea de la nueva gestión sería instalar una confitería para ejecutivos en el CCM.
Viejita bollera en el CCM expulsada por Betina
- Dos empleados no quieren que la anciana deje de ganar su dinero y salen a comparle afuera.
Se levanta todas las mañanas a la 04 para preparar sus exquisitos panes que luego ponía a disposición de los empleados municipales para el desayuno o para que lleven a sus domicilios. Sin embargo, desde hace unos días atrás le comunicaron a doña Amelia que no podrá ingresar más para ofrecer sus productos por orden de la "señora intendenta Bettina Romero".
Doña Amelia vive en el Barrio Costanera, es de condición humilde, y desde años decidió mantenerse de ese don que le dió la vida: amasar los mejores bollos de la zona. Como no tiene una cadena de comercialización, tampoco una francicia para hacerlo, debe ir ella misma a ofrecer sus productos. En una palabra, es pobre. Y por eso mismo, la intendenta decidió que no ingresara más al CCM. No es la única. La medida rige también para otros que se ganaban el pan de cada día vendiendo distintos productos. Por ejemplo, Sebastián se "la rebuscaba" vendiendo sandwiches de distintos productos. O don Alberto, que vendía medialunas, sacramentos y otras exquiciteces dulces. Ya no lo pueden hacer más. Deben estar en este febrero, a los rayos del Sol en las veredas, y si llueve, ni qué pensarlo. Y en invierno, los sentirán en la intemperie.
La medida de la intendente Bettina Romero de Lávaque no es nueva. Su papá Juan Carlos Romero intentó implementarla con los vendedores que se apostaban en la playa de estacionamiento del Grand Bourg, y tal cual ahora en el CCM, los expulsó, con la intención de otorgarle la concesión de una confitería al comerciante que tenía el buffete en complejo del Diario El Tribuno. El tiempo, le mostró que los empleados no estaban a la alturan de las exigencias de precios de una confitería de ese nivel, y empezó a ceder a que haya quioscos en la playa, también en los patios internos.
¿Por qué exigirle más saccrificio a una mujer que honestamente busca ganarse la vida con la venta de bollos? Algunos empleados dicen que molesta a la nueva gestión municipal. Como el estilo es culpar al otro, no es raro que la culpa sea de la señora por ser pobre y bollera.
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ACLARACIÓN!!!
Ante la insistente averiguación a los empleados municipales, por parte del Personal de Seguridad de la Municipalidad sobre el origen de la fotografía de la vendedora de bollos, informamos que fue tomada por el director El Expreso Periódico, Oscar Burgos, anteayer martes.
MUCHAS GRACIAS

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