Verdades a medias y presión a Larreta, de Macri de gira por España

NACIONALES 01 de octubre de 2022 Por Carlos Torino
Mauricio Macri anda por el mundo y el viernes recaló esta vez en España. Aupado como un expresidente estadista, su poder de relaciones le facilita mostrarse en Europa como un líder indiscutible. Por caso, el diario español ABC compró esta versión del dueño de Los Abrojos y le hizo una entrevista donde abundó en críticas al kirchnerismo y al gobierno, al mismo tiempo que prometió, una vez más “el fin del populismo en Argentina. El año que viene empiezan 20 años de crecimiento”, afirmó
Macri de paseo por España e Italia

Macri se encuentra en España participando del Foro La Toja, creado en 2018 como lugar de debate de la crisis de la democracia representativa y el orden liberal; al que el diario El País califica como un encuentro del bipartidismo clásico, “donde solo acuden políticos del Partido Popular y el Partido Socialista y Obrero Español y del poder económico” (y Macri, se podría agregar) Político al fin, se hizo espacio y un lobby para arreglar un reportaje con el diario ABC, un medio de comunicación emparentado con la monarquía, con clara tendencia católica y conservadora. 

El matutino subrayó que Marcri resaltó “con orgullo” haber sido “el primer presidente en 92 años que logró concluir su mandato no siendo peronista” aunque reconoció que hacia el final de su mandato la gente ya no lo apoyaba tanto y “perdí el control político de la Argentina”, reconoció aunque dijo que “cualquiera que quiera hiper regular la economía, atentar contra la cultura del trabajo, fracasará”. Tal vez por el apuro, el expresidente no le comentó a la periodista, que durante su mandato se incrementaron los planes sociales.

Macri pronosticó ante el ABC, que “el próximo gobierno será de Juntos por el Cambio y el presidente será del PRO”. 

Ya en modo estadista y ante la pregunta sobre lo que más se arrepiente y lo que más se enorgullece, el hijo de Franco Macri destacó que “más allá de las transformaciones, el increíble posicionamiento que habíamos logrado en el concierto mundial, por el ejemplo, con G20, nunca mi gobierno llamó a ningún periodista para quejarse de una crítica, nunca nos metimos con el Poder Judicial (¡!). Hoy la gente puede comparar el populismo versus lo que hicimos nosotros”, dijo. Acaso no se haya acordado, pero durante su gestión fue encarcelado un usuario de internet por criticarlo, por un canal privado, no se hizo 678, pero se alimentó a más de diez panelistas, todas las noches de lunes a viernes con programas de dos horas de duración (Intratables y Animales Sueltos) para hablar básicamente del gobierno saliente y de la expresidenta.

En ese marco de confesión, Macri dijo, a más de diez mil kilómetros de distancia, que en realidad fue en 2017 donde se produce su clic. “Fue tal la agresión del kirchnerismo a finales de 2017 que me encerré y dejé de comunicarme con la sociedad. Me refiero a las 14 toneladas de piedras que nos lanzaron en 2017 en las inmediaciones del Congreso por una ley de mi gobierno, a la interrupción de las sesiones en el Congreso. Fue ahí cuando perdí el control político del país”, expresó en tono de víctima.

En realidad, la manifestación fue de todo el arco opositor, no tan solo de los K y el peso de las piedras, hace poco la actual vicepresidenta destacó, antes del atentado que sufriera, que cuando se acercaba sus simpatizantes a aclamarla, se encontró dos conteiner llenos de piedras, precisamente que pueden contener las famosas catorce toneladas. Que, dicho sea de paso, la seguridad corre por cuenta de la policía metropolitana que estaba a cargo de la gobernación del PRO. También cabe añadir que si hubo suspensión de sesiones y manifestaciones públicas fue por el grado de rechazo que ocasionaron los proyectos para reformar el sistema jubilatorio. O sea, la falta de vocación de consenso, tan declamada por su fuerza política.

Pero en la península, por más monárquico que sea el medio, si es un periódico, repregunta: ¿Pero en cuanto a medidas concretas? Al margen de los achaques kirchneristas, hace su trabajo el periodista. “Yo entendí que habían entrado en guerra y que yo no iba a poder sostener la estabilidad del dólar que marca tanto la agenda de Argentina con semejante nivel de belicosidad por parte de ellos. Tendría que haber dado un paso atrás y cuando ganara la reelección ya volver a la normalidad”, se excusó.

En otro orden, más en tono electoral, el Pibe enfatizó que “mi trabajo es ayudar a crecer a ambos (por Larreta, Bullrich básicamente) y si veo que al final del camino, uno garantiza el cambio y otro no, yo voy a jugar. Si no estoy seguro de que hay una marcada diferencia, no voy a pedir el voto por uno. Creo en la sabiduría de la gente”, Y prometió que “vamos a reestablecer una convivencia a partir de la ley y eso va a generar un proceso de inversión y trabajo (tal como lo prometía en 2015). No va a ser de un día para el otro, pero empieza un proceso en el que cada día y cada año vamos a estar mejor”.

Y sobre el intento de asesinato de Cristina, cuestionó: “Ha sido grotesco e innecesario. No hacía falta volver a despreciar a los argentinos con un feriado, acusar a la oposición, al periodismo. Es tan burdo que entiendo que la gente lo crea, pero yo nunca creí en las teorías conspirativas”, dijo y recordó que él también recibió amenazas. “Y peor. Durante mi gobierno tuve ataques de militantes kirchneristas y, de milagro, no terminé hospitalizado. Mujeres como Estela de Carlotto o Hebe de Bonafini agredieron a mi familia, diciendo cosas como que había que usar las pistolas Táser con mi hija Antonia de 5 años”, acusó sin precisar e igualando lo dicho en redes sociales con un intento de magnicidio que no se materializó milagrosamente. 

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