“Nos impresionó la dominación a las mujeres en comunidades aborígenes”

DE BUENA FUENTE 01 de octubre de 2022 Por El Expreso de Salta
“Pude haber leído tanto, pero nada se compara en ir al norte, convivir con las comunidades y ver la situación en las que viven. Me sorprendió la crudeza de la violencia. El lugar donde viven las niñas y las mujeres, el nivel de dominación hacia su forma de vida completamente”, compartió Maru Rocha Alfaro, productora de “Ahatay. El Demonio Blanco”.
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La productora audiovisual y licenciada en Comunicación, con perspectiva de género, Maru Rocha Alfaro, estuvo en el programa De Buena Fuente y se refirió a la serie documental “Ahatay, El Demonio Blanco”.

“Esta idea empezó con la tesis de Itatí Ruiz -con la dirección de Lola Plaza y la codirección de Diana Deharbe- que trabajó sobre el abordaje informativo del caso de una niña wichí que había sido violada por criollos en 2015. Tuvieron sentencia, y están en cárcel, pero abordaje mediático y las situaciones que ocurrieron fueron de análisis”, contó la productora de la docuficción.

En este sentido, se refirió a los trabajos de campo y filmación realizados durante este último año para la realización de “Ahatay, El Demonio Blanco” y compartió: “Yo pude haber leído tanto, haber hecho investigaciones, haber reescrito un montón de cosas sobre la temática; pero nada se compara en ir al norte, convivir con las comunidades y ver la situación en las que viven”.

Al respecto, la productora sostuvo: “Me sorprendió la crudeza de la violencia. El lugar donde viven las niñas y las  mujeres, el nivel de dominación hacia su forma de vida completamente”, expresó Rocha Alfaro.

Por otra parte, relató los trabajos con las comunidades de Misión La Paz y Alto La Sierra y compartió: “Los niños varones corrían a las nenas para que no se acerquen y las niñas se quedaban cerca del árbol. Cuando les ofrecimos galletas, los nenes les sacaban a las nenas y les hacían comer después. Eso implica que es la forma en la que están acostumbrados a vivir. No solo es un lugar secundario, sino el último”, sostuvo la comunicadora. 

Además, aseguró que ensamblaron el equipo técnico de la docuficción con varones, ya que muchos miembros de las comunidades “no hablan con mujeres, directamente no nos miran”. En este sentido, destacó el trabajo de las docentes bilingües de la zona que orientaron a la producción en cómo y con quién hablar.

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