Domingo de Ramos: el Papa insta a "bajar las armas y perdonar en amor"

Este 10 de abril, Domingo de Ramos, el Papa Francisco presidió la celebración de la Misa de la Pasión del Señor en la Plaza de San Pedro, donde habló de la guerra entre Ucrania y Rusia, "se nos olvida porqué estamos en el mundo y llegamos a cometer crueldades absurdas-,esto lo vemos en la locura de la guerra, donde se vuelve a  crucificar a Cristo", sentenció. También habló de la situación tensa que atraviesa el pueblo de Perú, "los acompaño en oración", indicó.
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El papa señaló que la guerra entre Ucrania y Rusia, iniciada el 24 de febrero, debe terminar porque, “Cristo es clavado en la cruz una vez más en las madres que lloran la muerte injusta de los maridos y de los hijos, es crucificado en los refugiados que huyen de las bombas con los niños en brazos”.

“Es crucificado en los ancianos que son abandonados a la muerte, en los jóvenes privados de futuro, en los soldados enviados a matar a sus hermanos. Cristo es crucificado hoy allí”, añadió.

El Santo Padre bendijo los ramos de olivo de los presentes. Durante la Misa se leyeron las lecturas y se cantó el Evangelio de la Pasión del Señor.

Al comienzo de su homilía, el Papa señaló que la frase “sálvate a ti mismo” es “el estribillo de la humanidad que ha crucificado al Señor”, y aquello que lleva a las personas a “salvarse a sí mismo, cuidarse a sí mismo, pensar en sí mismo y no en los demás, sino solamente en la propia salud, en el propio éxito, en los  propios intereses, en el tener, en el poder y en la apariencia”. 

El Santo Padre animó a reflexionar sobre esto y aseguró que "Cristo rompe así “el círculo vicioso del mal y de las quejas algo que nos enseña a responder a los clavos de la vida con el amor y a los golpes del odio con la caricia del perdón”. 

También lamentó que “se nos olvida porqué estamos en el mundo y llegamos a cometer crueldades absurdas-,esto lo vemos en la locura de la guerra, donde se vuelve a  crucificar a Cristo. Sí, Cristo es clavado en la cruz una vez más en las madres que lloran la muerte injusta de los maridos y de los hijos. Es crucificado en los refugiados que huyen de las bombas con los niños en brazos. Es crucificado en los ancianos que son abandonados a la muerte, en los jóvenes privados de futuro, en los soldados enviados a matar a sus hermanos. Cristo es crucificado hoy allí”. 

"Al querido pueblo del Perú"

Tras finalizar la Misa, durante el rezo del Ángelus, el sumo pontífice acercó su acompañamiento “al querido pueblo del Perú, que está atravesando un momento difícil de tensión social”. 

“Les acompaño con la oración y ánimo a todas las partes a encontrar lo más pronto posible una solución pacífica para el bien del país, especialmente por los más pobres, en el respeto y derechos de todos y de las instituciones”, dijo el Papa Francisco.  

“Nada es imposible para Dios, aunque haya una guerra de la que no se ve el fin, una guerra que cada día pone delante de nuestros ojos masacres y heridas con demasiada crueldad, realizadas contra civiles desarmados. Recemos por esto”, añadió la máxima autoridad de la iglesia Católica.

“Hoy hay guerra porque se quiere vencer así, según la manera del mundo. ¿Por qué?”, se preguntó Francisco, quien aseguró que con la guerra “solamente se pierde”. 

“¿Por qué no dejar que venza Él? Cristo estuvo en la cruz para liberarnos del dominio del mal, murió para que reinase la vida, el amor y la paz”. 

A continuación, el Papa volvió a pedir “que se bajen las armas, que se inicie una tregua pascual, y no para recargar las armas y volver a combatir, sino una tregua para llegar a la paz, a través de una verdadera negociación, dispuesta también a algún sacrificio por el bien de la gente. De hecho, ¿qué victoria será aquella que levantará la bandera sobre un cúmulo de escombros?”, preguntó. 

“Nada es imposible para Dios, a Él nos confiamos por la intercesión de la Virgen María”, concluyó.  

Finalmente la sumo pontífice se subió al papamóvil y saludó a los fieles que estaban en la Plaza de San Pedro, algo que no ocurría desde hace dos años debido a la pandemia del coronavirus.

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