“Estoy en contra de las detenciones sin condena”

JUDICIALES 17 de noviembre de 2017
 Luego de reunirse con la Comisión de Justicia del Senado Provincial para analizar el proyecto de Ley que envió el Gobierno para incorporar consultores técnicos para la selección de los miembros del Consejo de la Magistratura, el Juez de Corte, Abel Cornejo, accedió a dialogar con los medios sobre diversos temas judiciales de actualidad.
Abel Cornejo en el Senado provincial (2)

Lejos del pedestal del que muchos de sus pares nunca bajan a la hora de opinar y sentar postura en temas urticantes de la justicia, el Magistrado demostró su aguda visión sobre casos resonantes que vienen dando que hablar.

-¿Hizo bien el Gobernador en bajar el proyecto de inamovilidad de los jueces de Corte?

-Para mí sí, y seguramente le va a llamar la atención que yo diga esto, pero estoy totalmente en contra de que se modifique la Constitución de la Provincia, y creo que si bien pueden ser pocos los seis años de duración de los jueces de la Corte y yo puede ser parte interesada en esto, creo que Salta tiene una estabilidad institucional muy importante en la región. La tendencia actual en el derecho comparado es acotar y acortar los mandatos, y los mandatos de los jueces no pueden obedecer a una lógica bonapartista, sino que tiene que estar acotado en el tiempo, lo que permite una renovación institucional.

-¿Qué siente cuando se pone en duda el papel de la justicia en casos como el de Luján Peñalva y Yanina Nuesch o el de las turistas francesas y se pide que se reabran las causas?

-Yo sobre esto tengo que opinar personalmente, pero de cualquier manera todo lo que sea revisión o recurso judicial y que se pueda analizar en plenitud e integralmente la causa, me parece bien. En ese sentido, hay que despejar cualquier duda al respecto.

-¿Cuál es su visión del caso Reynoso?

-La expresé en innumerables oportunidades, tanto es así, que cuando era Juez Federal tuve un serio incidente a raíz de un cargamento de cocaína que había entrado por Salvador Mazza donde hice todas las investigaciones y denuncias correspondientes, y después extrañamente la Cámara Federal de aquel entonces me revocó la competencia. Nunca voy a hacer leña del árbol caído y aparte el juicio está en pleno trámite, pero sí digo que es una oportunidad histórica para reformar integralmente la Justicia Federal y ver qué es lo que pasó ahí. Desde luego, es una situación que a nadie lo puede tomar por sorpresa porque era ampliamente conocida y difundida, y en su momento no se tomaron las medidas del caso. Recordemos que incluso días antes de ser detenido, había sido llamado por la Corte Suprema para integrar una comisión de lucha contra el narcotráfico, entonces en este asunto hay que sacarse la máscara y empezar a decir un poco más la verdad de las cosas que nos pasan.

-¿Hay Estado de derecho en la Argentina actualmente?

-Estado de derecho hay, lo debemos cuidar, fortalecer y profundizar. Lo que pasa es que a veces hay personas que actúan o sobreactúan en determinadas cosas cuando les conviene y desfiguran lo que es el Estado de derecho, que a la Argentina le ha costado muchos muertos, desaparecidos y mucho dolor. Tenemos que defenderlo a ultranza sin mirar a quien, porque el Estado de derecho es para todos los ciudadanos, nos guste o no, simpático o no. Cuando se vulnera el Estado de derecho, hay que denunciarlo categóricamente y postular por las garantías individuales, que no significa que no se pueda llevar personas a juicio o luchar contra la corrupción. Significa que la gente sepa que se juzga a alguien con todas las garantías, y si es inocente se lo absuelve, y si es culpable se lo condena.

-¿Esto sucede en el caso Milagro Sala?

-En ese tema soy de los primeros que se pronunció por escrito porque estoy en contra de las detenciones sin condena, y a favor de que cuando una persona sea detenida es porque fue debidamente condenada. Creo que las prisiones preventivas operan como una suerte de condenas anticipadas y a una persona se le debe dar todas las garantías para que pueda defenderse y que se aceleren los tiempos judiciales. No creo en ese tipo de procederes judiciales y toda mi vida pensé lo mismo, y a esta altura no voy a cambiar. Por ejemplo, el ex-vicepresidente de la Nación (Amado Boudou) fue indagado en ejercicio de su cargo y compareció las veces que fue llamado, por lo que creo que no había ningún motivo para ser arrancado de su domicilio como fue a horas tempranas, en las formas y hasta incluso en cómo estaba vestido. Y mucho menos dejar filtrar una filmación del momento de la detención. Se puede administrar justicia, se puede investigar la corrupción, pero se deben respetar a rajatabla las garantías individuales, del debido proceso y sobre todo las de la integridad de la persona. Cuando veo este tipo de cosas, me genera una gran preocupación.

-Se podría decir que los jueces actúan de acuerdo al gobierno de turno…

-Es lo que vengo reclamando hace mucho tiempo y por lo que hace falta una discusión profunda en el Congreso de la Nación, que es el ámbito adecuado para eso. Se requiere opinión de especialistas, las organizaciones intermedias, las ONG que están destinadas a la transparencia y la reforma judicial, para que haya una reforma integral en el sistema judicial argentino.

-¿Qué reformas considera necesarias?

-No hay que esquivar el bulto, y la primera reforma debe apuntar a algunos señores que ejercen la Magistratura y no deberían estar en el lugar que ocupan. Hoy, de golpe, aparece en los medios que se detiene a tal o cual persona, y si usted analiza quiénes son los jueces que lo juzgan, ve que durante 12 años estuvieron dormidos, algo que a mí no me parece una justicia ni transparente ni parcial. Hay que mejorar los mecanismos de selección y ponernos de acuerdo en quiénes deben ocupar las Magistraturas y quiénes no, y sobre todo acelerar los tiempos de la justicia. Si hay distancia entre los hechos y las condenas, la percepción colectiva es que no hay una justicia objetiva. Tal vez sea la hora, de ahora y para siempre, de que cumplamos con la Constitución e instalemos los juicios por jurado porque permite que el ciudadano común tenga una buena conducta, pueda ser convocado como jurado y dar su opinión en los delitos que se investigan.

-Algunos legisladores, como Guillermo Martinelli, cuestionaron la nueva Ley de Ministerios porque Derechos Humanos y Justicia pasan a segundo plano en el Ministerio de Gobierno, ¿usted comparte?

-Esa es una decisión que le corresponde a otro Poder del Estado, pero de todas maneras ya estuvo así a comienzos de este Gobierno. El tema no es tanto dónde se ubique la cuestión, sino que se garanticen los derechos humanos. Desde ese punto de vista, creo que el Dr. López Arias en distintos aspectos de su vida ha dado buenos testimonios de eso, o sea que hay que apostar a una gestión que siga ese objetivo.

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