Marcelo Hoyos: "Haber visto a Mandela fue de lo que más me impactó en mi carrera"

DE BUENA FUENTE 15 de mayo de 2019 Por
El "Negro" Hoyos está cumpliendo 40 años junto al relato deportivo, y lo va a festejar mañana, jueves, desde las 20:30 en Casa de la Cultura. A modo de previa, visitó De Buena Fuente en los estudios de FM Atlántida (93.5), donde contó una de las experiencias más fuertes de su vida.
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Con tantos años de experiencia, todavía los ojos se le iluminan cuando se le consulta sobre cómo es ir a cubrir una Copa del Mundo: “Ir a un mundial es una cosa extraordinaria, y me impresionó mucho el de Sudáfrica porque recibí muchísima energía en el lugar donde estaba Mandela”, recordó casi inmediatamente. 

“Para mí los mundiales son actos políticos que utilizan los países organizadores para transmitir mensajes al mundo, donde el fútbol deja de ser un deporte para ser un espectáculo, y Sudáfrica 2010 fue una extraordinaria muestra de convivencia, para que el mundo vea que el apartheid había finalizado y que no había sido reemplazado por ningún otro régimen”, reflexionó. 

En uno de sus recorridos, recordó que “en Pretoria está toda la política sudafricana con una casa de gobierno de casi seis manzanas, y allí pregunté dónde podía ir a verlo a Mandela, y un empleado me dio una dirección y me dijo que a las 5 de la mañana regaba las plantas”.

“Al otro día me desperté a las 4, fui a ese lugar y lo vi, y la verdad que sentí un aura increíble porque estaba viendo un pedazo de historia que estudié en mi juventud; fueron 30 o 40 segundos donde sentí una paz increíble, y eso después lo sentí en el mundial, donde había paciencia, convivencia y mucha alegría”, contó emocionado. 

Pero además, en el paréntesis que significó la clasificación del seleccionado argentino a octavos de final, Marcelo Armando Hoyos también se dio tiempo para conocer la otra cara de la moneda: “soy muy curioso, y entre la clasificación de Argentina a octavos, visité Zambia en un viejo colectivo y llegué a la selva que estaba a 150 kilómetros”.

“Como nunca sentí la gran tristeza de ver chicos con la barriga inflada y la verdad que alguna lágrima derramé por tanta miseria, porque observé la pobreza más atroz a la que fue sometida el hombre”, finalizó. 

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