Funcionario alcoholizado: casi un mes y no se sabe qué sanción se le aplicará

OPINIÓN 20 de enero de 2019 Por
En medio de un escándalo generado principalmente en las redes sociales, la Municipalidad apurará que se conozca hoy lunes o en el transcurso de la semana, la sanción que le corresponde al funcionario del Tren a las Nubes, Cortez Gil por las infracciones de tránsito cometidas hace casi un mes.
mirau
- El cuestionado juez de Falta, Guillermo Pablo López Mirau, el escrache en las redes, y el inspector Valentín reunido con la concejal Vargas.

Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar…”

Ni una sanción como aquella de Macondo podrá revertir el desgaste de la gestión municipal ni el escándalo por la medida tomada frente al infractor y funcionario provincial Roque Ezequiel Cortez Gil, quien se convirtió en el personaje de la semana al conocerse que una noche de del 22 de diciembre, cruzó cinco semáforos en rojo, conduciendo su vehículo con 2,4 de alcohol en sangre. Las actuaciones las labró el inspector Francisco Valentín, y le secuestró el vehículo pero en la casa del funcionario infractor porque antes se negó a todo el procedimiento.

La noticia no se conoció de inmediato y quedó oculta, hasta que Valentín se hartó de las amenazas y decidió contar lo sucedido para “salvar su puesto de trabajo” porque obviamente empezó a recibir amenazas para que todo quede en la nada. El que autorizó el retiro del vehículo fue el vocal del Tribunal de Faltas, Guillermo López Mirau, casi inmediatamente, por lo que fue muy cuestionado en las redes sociales, teniendo en cuenta que las medidas tomadas ante una persona que puso en peligro la vida de varios transeúntes y otros vehiculistas, por lo menos tendría que haber estado detenido justamente por haber amenazado la vida y la tranquilidad de otros salteños.

Cortez Gil solamente pagó 700 pesos por la “estadía” del vehículo en el canchón municipal, y hasta el viernes no se conocían cuáles eran las sanciones que les correspondían por semejante muestra de defachatez e irresponsabilidad pública. En las redes sociales, que hoy lo dicen casi todo, apareció cierta amistad entre López Mirau y el insfractor, lo que le habría permitido tener ciertos privilegios que otros ciudadanos salteños no tienen al momento de cometer una infracción de tránsito. Apurados por el escándalo, hoy lunes se conocerían las sanciones para el violador de semáforos rojos, casi un mes después. ¿Qué habría pasado si el repudiable comportamiento de Cortez Gil no se hacía público? ¿Quedaba en la nada? Según algunas fuentes municipales, la actuación de López Mirau se ajustó a la norma que rige el tránsito en Salta, sin embargo, ha despertado un sinfín de sospechas, que a las críticas se les ha sumado el pedido de renuncia.

Algo no funciona o funciona mal en la Municipalidad. Tras los estrepistosos allanamientos en la Secretaría de Hacienda, su titular Pablo Gauffin demoró dos semanas en salir a informar sobre el caso. Y por este  escándalo, pese a la repercusión, hasta el momento nadie salió a explicar nada.

Al parecer en la Municipalidad, hay funcionarios que pretenden seguir con una gestión de dos mostradores: uno para los amigos, otro para los ciudadanos de a pie. Justamente, un defecto de la función pública que viene socavando las instituciones y llevan a la gente a buscar candidatos al estilo Bolsonaro para terminar con este tipo de injusticia y desigualdad. Lamentable.

Este señor ha puesto en peligro la vida con quienes ocasionalmente se cruzó aquella noche y merecía una sanción pública como la de cualquier infractor, para que sea ejemplo de autoridad en la Municipalidad. Por mucho menos, Kripper ha tenido que dejar su cargo en Tránsito.

El intendente Gustavo Sáenz debe ser inflexible en estos casos.

Hoy lunes, quizás se conozca la sanción para el secretario general del Tren a las Nubes, Roque Ezequiel Cortez Gil. Y ojalá sea para que Tránsito y la Municipalidad recuperen la autoridad que merecen. 
Juan Domingo Perón, entre tantas frases célebres, dejó una que bien tendría que recordar el intendente Sáenz y aplicarla, principalmente, entre sus colaboradores: “Dentro de la ley, todo; fuera de la ley, nada”.

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