Emotivo homenaje a las maestras de Villa San Antonio

SOCIEDAD 13 de septiembre de 2017
Un comerciante de la zona, en memoria a una gran maestra de su niñez, decidió organizar un reconocimiento para las docentes de este tiempo. Fue el domingo, con espectáculo y todo.
Blanca Agudo- docente distinguida (2)

A LA SEÑO CON CARIÑO

Hay imágenes, sonidos, olores y sabores que se impregnan  en nosotros de modo indeleble, y que pese al paso imparable de los años, se activan en pequeños detalles, como  el blanco de un delantal, el aroma de los libros, aquellas golosinas con sorpresa, los juegos en el patio, el sonido de un timbre, o una voz de mando que inevitablemente nos transporta  en el tiempo hasta las puertas de aquella época escolar: ¿quién no tuvo una maestra inolvidable? Por su dulzura, por su firmeza, por su dedicación; por todas esas cualidades juntas o separadas, siempre tendremos aquellas historias que nos marcan y que querremos contar.

Para Horacio Chuchuy, fue Elsa Aguirre, en sexto grado, la que marcó su vida con algo tan simple y tan enorme como un gesto de amor y reconocimiento y una enseñanza fundamental: que todo se puede alcanzar. Hecho carne de esa máxima, el vecino y comerciante de Villa San Antonio puso en marcha este primer evento en homenaje a las maestras de Villa San Antonio, Villa Arenales y Ceferino,  el domingo pasado, en su local de calle Florida e Independencia. Allí se realizó una cena show, con entrega de diplomas, presentes a las 63 maestras, y una mención muy especial, el premio que lleva el nombre de la tan recordada "Señorita Elsa Aguirre" a la maestra destacada por sus valores, vocación, principios y entrega. El evento fue declarado de interés municipal y contó con la participación de funcionarios municipales, concejales y artistas locales.

Durante la cena-show las agasajadas se mostraron emocionadas por la iniciativa de Horacio, y asintieron en que era la primera vez que recibían este tipo de reconocimiento  a su trabajo. Además señalaron  el profundo compromiso que desde la profesión asumen con los chicos y chicas, que en muchos casos se mantiene de por vida, inclusive viendo transcurrir ante sus ojos  y por sus aulas, a padres, madres, hijos e hijas.

Los concejales Mario Moreno, David Leiva y Andrés Suriani transmitieron su reconocimiento al trabajo docente y recordaron sus épocas como alumnos. Moreno destacó en primer lugar el compromiso de Chuchuy con la barriada y el acompañamiento de los vecinos para este homenaje.

Asimismo David Leiva  reconoció el trabajo social de las educadoras y  la transmisión de los valores a diario, en tanto que Suriani señaló la importancia de la  vuelta a los valores, como el respeto “que no deben perderse nunca, pese a que el gran maestro, Domingo Faustino Sarmiento fue demonizado durante los últimos años”.

Por su parte, Chuchuy no evitó las lágrimas al resaltar el trabajo de los y las docentes en la villa, recordando su paso por las aulas y las enseñanzas más grandes, las de la vida: “cuando la maestra me decía que pase al pizarrón, que aprenda a dibujar sin calcar… cuando me decía que si quería un diez  tenía que superarme, nunca dejé de hacerlo: aprendí a dar las gracias, a equivocarme y continuar; y aún si me ponía un uno, terminé comprendiendo me estaba dando las herramientas necesarias para afrontar la vida y descubrir mis propias capacidades”- dijo el emocionado mentor de estos festejos y agregó: “hoy agradezco a una gran persona y excelente maestra, la señorita María Elsa Aguirre por enseñarme y no permitir que nada y nadie me diga que no lo puedo lograr, hoy puede estar feliz porque sus ejemplos dieron frutos en mí”

Por último, el organizador destacó que las maestras “tienen el trabajo más importante en la sociedad, que el de formar hombres de bien, y lo más digno y destacable que es su vocación, y no la deben perder”, finalizó Horacio Chuchuy.

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