“Macri no tiene operadores en la Justicia como el kirchnerismo”

JUDICIALES 04 de diciembre de 2017
Ricardo Sáenz, Fiscal General ante la Cámara del Crimen y vicepresidente de la Asociación de Magistrados, vino a Salta para participar de la clausura del Ciclo Anual “Claves para interpretar la Argentina”, y habló de política y justicia con El Expreso.
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Ricardo Sáenz empieza: “Mataron a uno de los nuestros, así lo decimos en la jerga”, una frase inquietante que posiciona al fiscal como el impulsor de la marcha del 18F. Disidente del gobierno de CFK, crítico de la Justicia y defensor de la denuncia del fiscal Nisman. “Es inverosímil pensar que Nisman se haya suicidado, lo mataron”, afirma categóricamente. Pocos días después de encontrar el cuerpo sin vida de Nisman, el magistrado fue uno de los mayores impulsores de la “marcha de silencio” en homenaje a su colega. Luego, el funcionario judicial denunció haber sido amenazado con que iba a "terminar como Nisman" pero aclaró que no hizo la denuncia porque no se quiso victimizar.

-¿La Justicia es una clave para comprender a la Argentina de hoy?

-Sí, yo creo que sí. Creo que la sociedad a partir de las investigaciones de corrupción del gobierno anterior tomó conciencia de que la Justicia es uno de los pilares y, bueno, eso hace también que la sociedad le ponga el ojo y que nos exija mayor eficacia; una justicia más rápida y eso redunda en beneficio de todos, no tengo dudas.

-¿Y ahora es más eficaz?

-Tiene menos presiones. Bueno, igual la generalización de decir “la Justicia” es también complicado, porque en Argentina hay más de mil jueces y más de 400 fiscales, y decir “la Justicia” como si fuera toda, por el desempeño de poca gente, que en definitiva es la Justicia Federal y particularmente la de la Ciudad de Buenos Aires, porque ahí el gobierno nacional tiene asiento y todos los delitos que se cometan por algún funcionario nacional van a esos 12 juzgados y 12 fiscalías inexorablemente.

-En varias ocasiones habló sobre las ligazones de la Justicia con el poder político y cómo esto genera un “clima bastante complicado”, ¿siempre estuvieron esos vínculos o acaso con Macri no es así?

-Yo calculo que siempre hubo vínculos, desde la creación de la Justicia Federal que empezó con dos juzgados, después pasó a seis, y el gobierno de Menem eleva a 12 los jueces federales. Yo creo que ha pasado de todo; ha habido casos en que algunos jueces fueron siguiendo el juego de la política, o sea, no investigaron a funcionarios públicos cuando estaban en el ejercicio del poder y lo hicieron después, y ha habido otros que queriendo investigar han sido presionados por ese gobierno. Habría que recordar las denuncias que hubo contra Claudio Bonadío, por ejemplo.

La presión que ejerció el gobierno anterior durante el año que le quedó de mandato respecto a la muerte de Nisman fue tremenda, pero además yo lo sufrí en carne propia. La denuncia de Nisman por encubrimiento es la denuncia más grave que afronta el gobierno anterior. Uno podría decir para simplificar “la corrupción es plata”; esto es el encubrimiento de los presuntos autores iraníes de la voladura de la sede de la AMIA, o sea, es muchísimo más grave, es otra liga del gobierno, porque muchos gobiernos cometieron hechos de corrupción, ahora, no muchos hicieron esto.

-¿Fue presionado por el gobierno anterior?

-Como fiscal –hablando en criollo- te lo digo así: “Mataron a uno de los nuestros”. Podían matar a cualquier fiscal por una investigación, eso fue muy grave para nosotros como fiscales. Realmente, siempre me pareció inverosímil la hipótesis del suicidio porque yo lo conocía a Nisman, era inimaginable que se suicidara. Con el correr de la investigación firmé un dictamen en el expediente en febrero del 2016 diciendo que para mí esto era un homicidio claramente. Después vino toda la discusión de la competencia, tuvo que llegar a la Corte para que tomara la causa y en cinco días hábiles dijera que esto tiene que ser federal. La muerte de Nisman tiene que ver con su trabajo como fiscal, no había otra cuestión ni otra motivación, nada de esto aparece en la causa. Yo ya estoy convencido de eso, aunque la investigación continúe.

-¿Qué imagen cree que tiene la sociedad de la Justicia?

-Creo que en cualquier encuesta sale que la sociedad tiene una visión negativa de la Justicia, pero creo que además de los casos de corrupción –en donde parece que hubiese como “oleadas” de investigaciones- también existe una imagen negativa por los delitos comunes que se cometen, la mayoría de las veces por personas que estaban condenadas y que, por el excesivo garantismo que muchos jueces aplican, los dejan en libertad o en salidas transitorias -incluso muchas veces en contra de los dictámenes que tienen en el expediente en donde los peritos recomiendan que no los dejen en libertad, cada 15 días vemos un caso de estos por televisión. Y todo esto la sociedad lo ve como una falencia de la Justicia; antes era el “2x1” o “la pulserita”, esto lo ve como algo negativo la sociedad.

-Vemos funcionarios kirchneristas que están siendo investigados por corrupción, ¿crees que el gobierno de Macri influyó en la Justicia?

-Para mí, el gobierno de Macri no interviene, no tiene operadores, incluso hay jueces que están desorientados.

-¿Jueces desorientados? ¿Cómo es eso?

-Claro, hay jueces que no tienen señales, como que hay jueces que están acostumbrados a tener señales de la política y ahora no las tienen. Creo que es inexacto decir “Macri lo metió preso a De Vido”. Yo considero que el gobierno de Macri no tiene operadores judiciales, seguramente debe haber algunos cercanos al presidente que hacen alguna gestión, pero no operadores como sabíamos que existían en el gobierno anterior, que eran los que hablaban con uno y con otro, arreglaban encuentros, aparecían en fotos cuando decían que no conocían a ningún juez. Todo eso ahora no existe.

 La sociedad tiene una visión negativa de la Justicia, en parte eso es por el excesivo garantismo que muchos jueces aplican”

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