“No hay una responsabilidad directa de los guardias”

JUDICIALES 05 de abril de 2018
El abogado defensor de tres guardias del penal de Villa Las Rosas, Arnaldo Damián Estrada, le contó a El Expreso que se encuentra conforme con las audiencias del juicio contra “Chirete” Herrera por haber matado a Andrea Neri y por la presunta negligencia del personal del servicio penitenciario. Según su interpretación, no habría responsabilidad por parte de sus defendidos.
Estrada

Al momento del hecho, Juan Carlos Gutiérrez se desempeñaba como director de la Unidad Carcelaria 1 de Villa Las Rosas. José Luis Ávalos cumplía funciones como jefe del Departamento de Tratamiento y Vigilancia. Héctor Augusto Franco se desempeñaba como jefe de Pabellón. Fernando Daniel Velázquez tenía el cargo de subjefe de Departamento. Por su parte, Nelson Alexander Cardozo se desempeñaba como celador del Pabellón donde sucedió el crimen y tenía la obligación de custodiar y resguardar la integridad física de los internos y sus visitas.

Arnaldo Damián Estrada, es defensor de Velázquez, Gutiérrez y Ávalos y dijo que “no hay una responsabilidad directa, además ellos no se encontraban presentes en ese momento y habían delegado las funciones”.

El letrado contó que se está demostrando lo que es importante, ya que “este juicio es para que se realice la prueba porque lo que se hizo antes es una acumulación de datos. Hasta ahora estoy satisfecho porque no surge en la producción e pruebas de que mis defendidos tengan responsabilidad”.

Para el defensor, “el servicio penitenciario, salvo de que se aclare qué es lo que sucedió realmente con esa manifestación de que le avisaron al celador lo que sucedía, porque cuando se vio el video no pude constatar fehacientemente esa seña ya que es oscuro, no tiene sonido, queda para la interpretación que puedan hacer los jueces. Si realmente eso se probara, lógicamente, el servicio penitenciario tendría responsabilidad”.

Luego continuó explicando que “hay que pensar que ese día del hecho había muchos ruidos, llovía y el televisor estaba a todo volumen ya que están los presos que no tienen visitas. Había dos celadores, luego llegó otro pero hay que ver cómo se desarrolla en la audiencia y lo que se puede probar. De todas formas, en cuanto hace a la responsabilidad del director de la unidad, hay que decir que no tiene un protocolo que diga lo que se debe hacer, no se puede pretender que exista una vigilancia estando al lado de la puerta mientras se desarrolla un acto íntimo. Ellos están a cierta distancia y a ese lugar únicamente entran las parejas y tampoco ingresan al baño porque los mismos presos se quejan”.

Estrada también se refirió a la buena conducta como motivo para gozar del beneficio de los encuentros íntimos. “Se dice que es un premio y es cierto pero depende de la conducta que tengan los presos. A veces se les concede mayor número de visitas. También, hay que pensar que la chica lo iba a visitar a herrera todos los martes y domingos, es decir, existía un enamoramiento. En la celda existía una foto grande con el rostro de ella con la criatura. En la muñeca de Andrea había un tatuaje con las iniciales de Chirete por lo que demuestra que existía un amor entre los dos”.

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