Salta: Interesantes propuestas de especialistas para mejorar la investigación judicial de delitos

JUDICIALES 10 de octubre de 2019
Los disertantes del ciclo de conferencias “Ciencia y Justicia. Un diálogo complejo”, coincidieron en la necesidad de fortalecer los equipos de investigación a través de la multidisciplinariedad científica, porque ninguna especialidad puede llegar a la verdad por sí sola. También se fijó el objetivo de mejorar el diálogo entre científicos y abogados – fiscales o jueces- y generar protocolos federales para optimizar las investigaciones.

El ciclo de conferencias organizado por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) e Innocence Project Argentina, que contó con el auspicio de la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Salta y la colaboración del Ministerio Público Fiscal, fue inaugurado por el procurador general de la provincia, Abel Cornejo, quien destacó la trayectoria de los especialistas e instó a los presentes a aprovechar su conocimiento, porque es no habitual que disertantes de esa talla se reúnan en un mismo espacio. Entre los más de 130 asistentes (entre funcionarios del MPF, fiscales, médicos, psicólogos, antropólogos y otros científicos), estuvieron los integrantes del Cuerpo Especializado de Investigadores.

El presidente de Innocence Project Argentina, Manuel Garrido, contó que esa red nació en Estados Unidos en 1992, con la misión de liberar a personas encarceladas o condenadas a la pena capital por crímenes que no cometieron, y de reformar el sistema penal responsable por las condenas injustas. Y que la aplicación de las ciencias forenses (a través de pruebas genéticas, por ejemplo), permitió revocar un 44% de condenas que ya estaban firmes. También apuntó a otras causas de condenas injustas, tales como el desconocimiento o prejuicios de los operadores de justicia, los límites éticos de los testigos, la falta de herramientas de control en juicios, las confesiones falsas y las irregularidades policiales o fiscales. Garrido reconoció que “dar vuelta una condena es una tarea titánica” y recomendó que los científicos forenses argentinos cuenten con autonomía, protocolos sólidos y estándares de calidad.

Por su parte, el director ejecutivo del Equipo Argentino de Antropología Forense, Luis Fonderbrider apuntó a la necesidad de mejorar el diálogo entre abogados y científicos, porque una tarea depende de otra para lograr una investigación exitosa. “La ciencia es importante, pero tiene limitaciones”, afirmó Fonderbrider, además de destacar la necesidad de la interdisciplinariedad en la investigación de delitos, porque se suman a diario nuevas disciplinas y herramientas. El antropólogo dijo que debe desterrarse el “aura de infalibilidad” cuando se admiten pruebas científicas en pruebas judiciales y que además del arduo trabajo, los científicos deben contar con espacios de investigación y reflexión, formar comités de revisión de métodos de pruebas y elaborar manuales de buenas prácticas forenses, además de producir protocolos únicos federales, que sean una guía en cada uno de los 24 distritos federales.

Posteriormente, el director del Laboratorio de Genética Forense del Equipo Argentino de Antropología Forense, Carlos Vullo, describió cómo la genética modificó parámetros de las ciencias forenses. Habló sobre los problemas reales de la genética forense y la necesidad de contar con datos de genética poblacional para avanzar en investigaciones complejas. Por ejemplo, los perfiles genéticos pueden comprarse con la base de perfiles genéticos poblacionales. Es que los mapas abren la posibilidad de realizar cálculos de probabilidad estadísticos, algo muy útil para investigar crímenes complejos, delitos sexuales y juicios de filiación, entre otros.

En tanto, el director de la Morgue Judicial del Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema de Justicia, Jorge Herbstein, dijo que “la estrella” de cualquier investigación, es el trabajo en equipo, porque cuando falla una parte, lo hace la maquinaria completa. Remarcó la tarea aunada del fiscal y los científicos y consideró que debería existir un Manual Federal de Guías Practicas para las autopsias médico-legales. Pero antes, deberían unificarse los criterios de exploración tanatológica, consensuar un protocolo-marco de autopsia federal, e implementar estándares mínimos por patología, crearse un Foro Forense Federal y firmarse un convenio de Capacitación Tanatológica Federal.

Finalmente, la directora de Laboratorio Sueño y Memoria, del CONICET, Cecilia Forcato, describió cómo la memoria puede modificarse por distintas circunstancias y citó que, según estadísticas de Estados Unidos, un 70% de las condenas erradas se originaron en reconocimientos errados de sospechosos. Forcato investigó cómo 'viejas memorias' pueden desestabilizarse y modificarse durante la vigilia, y se especializó en la reactivación y modificación de memorias durante el sueño. Por supuesto, todos los recuerdos de víctimas y testigos, influyen en el resultado de las investigaciones.

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