El escándalo de Bettina Romero

POLITICA 06 de octubre de 2019 Por
La pre candidata a intendente de la Capital, protagonizó un escándalo en la escuela Zorrilla cuando en forma autoritaria quiso probar cómo funcionaba el voto electrónico, e increíblemente las autoridades de mesa se lo permitieron. La candidata fue obligada a entregar la boleta de cartón, pero su voto quedó cargado en el sistema. Las autoridades labraron un acta.
Bettina Romero (9)
- Bettina Romero, pre candidata a Intendente de Salta.

Como si fuera un dejavú de los ‘90, en la tarde del domingo  muchos ciudadanos presenciaron un escándalo inaudito en la Escuela Zorrilla, cuando la precandidata Bettina Romero se presentó simulando ser fiscal general por su lista y pidió “inspeccionar” el funcionamiento del voto electrónico se dieron con un reprochable escándalo que se ocasionó cuando los fiscales se dieron que la señora no era fiscal general y que pese a que haya ostentado ese cargo, no tenía derecho para realizar una práctica de voto, menos con una máquina que estaba habilitada oficialmente para la votación.

Según los testimonios y confirmados por varios medios, Bettina Romero se negó en principio a entregar el cartón de “voto de prueba”, a lo que finalmente accedió, aunque ese voto quedó registrado en el sistema. Según lo que expuso en el acta, Bettina Romero "votó en su mesa y luego fue como fiscal general a emitir otro voto en otra mesa".

Para los ocasionales testigos, lo que más llamó la atención es observar a una Bettina autoritaria, molesta, enojada, que nada tenía que ver con la mujer de sonrisa perenne que se conoció en los flashes publicitarios, en los afiches y las fotos que se publican por las redes sociales. La misma Bettina que ya conocen los integrantes del Frente Salta Tiene Futuro en cada reunión de autoridades partidarias.

Un párrafo aparte para las autoridades electorales que desde que comenzó el proceso electoral vienen demostrando “debilidad política” cada vez que la lista de Bettina Romero presentó una queja o un recurso. El enojo de la precandidata, aparentemente, fue porque el famoso “ponchito” no aparecía en las máquinas de prácticas que el Juzgado Electoral puso en las escuelas para que la gente pueda practicar. Tras la denuncia, el Tribunal ordenó apagar las máquinas e incluir el “ponchito” tal como reclamó la pre candidata. ¿Hubiera accedido a tanto si el reclamo era de otro candidato de un partido menor, o perteneciente a una familia sin poder político-económico? Lamentable.

Bettina es la nueva apuesta del romerismo por sumar poder político al poder económico y mediático que ostenta en la provincia. Joven, "de buena presencia", expresión delicada e ilustrada, reúne todos los requisitos para ganarse el voto de buena parte de los salteños. Todo eso mientras mantenga la sonrisa y los buenos modales, al menos en público.

Te puede interesar