FEMICIDIOS EN LA HISTORIA

SOCIEDAD 01 de febrero de 2018 Por Ivi Paz Kirchheimer
Fue en 1976 cuando se comenzó hablar de femicidios públicamente, quien acudió este término fue Diana Russell, con el fin de visibilizar la desigualdad con las mujeres. Se define como femicidio “al homicidio de una mujer por la condición de serlo”. Pero la realidad es que el asesinato a las mujeres por su condición de ser mujer es tan antiguo como la humanidad.
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Manifestación por NI UNA MENOS en Salta.

A lo largo de la historia, las mujeres sufrieron distintos modos de maltratos, y de los más extremos, como poner fin a su propia vida en manos de los hombres. Las mujeres siempre fueron castigadas, como en los relatos bíblicos aparece, si se las acusaba por adulterio eran lapidadas hasta ocasionarles la muerte.

En todos los tiempos, la mujer fue considerada una posesión del hombre, ya que no tenía sus propios derechos, como en el Imperio Romano, pertenecía al padre y luego a su marido, sin poder disponer de sus bienes. Luego en la Edad Media, no hubo cambios con esta situación, ya que, en la época de la Inquisición, eran quemadas vivas acusándolas de brujas; uno de los casos más conocidos de la historia, fue el de Juana de Arco, condenada por herejía, nunca se demostraron ninguno de sus cargos, por lo que muchos años después fue canonizada por la Iglesia Católica.

Así también, se encuentran otros casos de la historia, donde las mujeres fueron injuriadas solo por la incomodidad que provocaban (o que sigue provocando ser mujer), como lo fue Ana Bolena, la segunda esposa de Enrique VIII, no concibiendo el primogénito que esperaba el rey, fue acusada de adulterio y traición para ser decapitada. Estas acusaciones nunca se comprobaron; después de muchos años fue considerada mártir por la cultura protestante inglesa.

Nuestro país se encuentra con un número alarmante de femicidios. Salta, siendo una de las provincias con mayores casos de femicidios al año, en donde todavía se busca justificar el horror, para no ser llamados como tal.

Se la intentó callar, dominar y hasta domesticar algo de la condición femenina; el enigma que representa una mujer se torna incómodo, hasta amenazante; como todo lo que genera amenaza se quiere exterminar. Implementándose en todos los tiempos, diversas formas para justificar su muerte. Y durante siglos, la sociedad aceptaba estas condenas.

En la actualidad, la sociedad está implementando herramientas para denunciar sus muertes, intentando poner palabra al horror, tratando de limitar lo mortífero. Se trata de modificar algunos patrones culturales. La propuesta es no darle la espalada al sufrimiento, a la impunidad y reclamar justicia bajo el lema NI UNA MENOS.

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