“Estoy seguro que el cuerpo está en ese lugar”

JUDICIALES 25 de enero de 2018 Por Sebastián Alejandro Cardozo
Así lo afirmó Sergio Heredia, representante legal de la familia de Daniel Solano, el joven salteño que desapareció en Río Negro.  Luego de 6 años sin tener rastros y ante la insistencia de la querella, comenzó la excavación en un pozo de agua ubicado en una estancia de Choele Choel. Se cree que allí podría estar el cuerpo del joven trabajador oriundo de Tartagal.
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Pozo de agua donde habrían arrojado el cuerpo de Daniel Solano

Daniel Solano, tenía 27 años y pertenecía a la comunidad Misión Cherenta, de Tartagal, Salta. En el 2011, recorrió unos 2.300 kilómetros en plan de trabajo golondrina. Era su tercera temporada en la comarca del Valle Medio y tenía mucha expectativa. Había llegado el 10 de octubre de ese año, para comenzar con las primeras tareas en los montes de manzana en una frutícola de Lamarque pero la noche del 5 de noviembre fue con un grupo de trabajadores norteños a un boliche de Choele Choel; pasadas las 3 fue retirado por la policía y nunca más se lo vio.

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Daniel Solano

Según la hipótesis de la querella, allí fue interceptado por un grupo de policías que tras golpearlo se lo llevaron y luego fue trasladado a la comisaría 8, ubicada en la calle 25 de mayo y Villegas donde habría sido ultimado. Su cuerpo finalmente habría sido llevado por la ruta nacional 22 al campo “La Manuela”, donde fue arrojado al jagüel o pozo de agua.

Después de 6 años de angustia e incertidumbre, la familia Solano y el abogado Sergio Heredia lograron llevar equipos de perforación, desde la ciudad de Tartagal hasta Río Negro. “Entramos a campo La Manuela, se armaron los equipos y comenzaremos la excavación por lo que esperamos encontrar los restos. Es una prueba realizada por la querella y costeada por nosotros. Vamos a trabajar entre cinco a diez días con equipos de antropólogos forenses de Buenos Aires”, explicó Heredia a El Expreso.

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Sergio Heredia

Luego, el letrado contó que hicieron todo de manera particular porque así funciona la justicia y nadie cuestiona u objeta. “No hay que olvidar que Daniel Solano es un aborigen de misión Cherenta, no es un Rockefeller, es un pobre que lo ayudan los abogados. Mientras nosotros estamos haciendo la pericia y buscamos un cuerpo, los siete policías que serán juzgados por desaparición forzada de persona en febrero, estan viendo el procedimiento en la comisaria, armados y con uniforme”, arremetió.

“Estamos buscando un obrero golondrina muerto y siguen llevando gente de Tartagal pero nadie dice nada. En Salta no dicen nada porque están prendidos. El caso Solano es el más importante de la Argentina, tiene más complejidad que el caso Nisman y nadie habla del tema. Parece que es más importante ver si el Intendente de Tartagal va a llamar o no a elecciones. Nunca un político va a hacer lo que hicimos nosotros”, dijo Sergio Heredia.

Heredia expresó con mucha vehemencia que están asombrados todos los jueces y fiscales con la maquinaria que llevaron y manifestó que gastaron más de dos millones de pesos para realizar la excavación. Dinero que salió en parte desde el gobierno de la provincia de Río Negro y desde el bolsillo de los abogados que participan en el caso y de la familia del desaparecido. “Cuando sostenía que Solano estaba muerto, todos me decían que me equivocaba. Ahora estuve cinco años investigando y estoy seguro que el cuerpo está en este lugar, me baso en pruebas”, afirmó.

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Para el representante legal, Solano protestó en su trabajo y lo mandaron a matar los patrones. “Hicieron como en la dictadura, con un equipo parapolicial. Ahora van a juzgar a los policías y después al autor ideológico. Se trata de un negocio millonario, esos señores que llevaban los obreros a Rio Negro, también traían cocaína y marihuana en los colectivos. Era tráfico de droga y es por eso que hay causas federales, son veinticinco causas conexas”, aseveró.

Por último, el abogado sostuvo que el caso Solano está vinculado a la nena wichí de doce años que fue violada en 2016 por cinco hombres. “El cacique que movilizaba el tema de la niña wichí, es uno de los punteros que mandaba los aborígenes a la empresa de Río Negro. Uno de los acusados de la violación, es un obrero que había venido a trabajar y sabe lo de la droga y cocaína. Es por eso que tomé este caso y lo voy a desenmascarar en el juicio”, concluyó.

Sebastián Alejandro Cardozo

Cronista de Judiciales y Policiales de Periódico El Expreso

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