“Mi hija está luchando por su vida”

SALTA 25 de enero de 2018 Por Sebastián Alejandro Cardozo
El descuido de una madre permitió que una beba de un año y ocho meses, metiera la mano en un secarropa y le amputara el brazo. Gracias a la rapidez de los padres y la buena intervención médica, la menor se recupera en el Hospital Materno Infantil  pero debe pasar por varias cirugías reconstructivas. Los médicos son optimistas pero los familiares piden oraciones y solicitan ayuda económica para solventar algunos gastos.
brazo

Lucrecia Palavecino y Carlos Saldaño, nunca imaginaron pasar por esta situación. Con siete hijos viven en Zanja Honda, una localidad cerca de Tartagal y sobre la ruta 34 que va directo a la frontera con Pocitos, Bolivia. La mañana del miércoles, cerca de las 09.30, Lucrecia se puso a lavar la ropa y preparó la mamadera de su hija menor para que se alimentara mientras veía los dibujos animados en la TV. En ese momento, conectó el secarropa y se fue a tender las prendas que estaba secas pero, en ese descuido, la nena se acercó y aparentemente quiso tirar un trapo al aparato y este la absorbió. Cuando la madre quiso socorrerla, ya era tarde.

Entre gritos y la desesperación de ver ensangrentada a la beba, la mujer salió corriendo a la ruta para pedir ayuda pero ningún vehículo paraba, por lo que unos vecinos se solidarizaron y la llevaron al hospital Juan Domingo Perón. En el nosocomio se dieron cuenta que la menor no tenía su brazo por lo que el padre tuvo que volver a la casa a buscar el miembro. El lapso de tiempo fue vital en esta situación. A las 10.30 la nena fue derivada a Salta en una ambulancia y a las 14.50 ingresaba al quirófano.

La intervención duró poco más de 7 horas y estuvo a cargo del equipo de cirugía plástica y reconstructiva del hospital público Materno Infantil, integrado por el especialista en microcirugía Paul Coronel Gómez, quien informó que la paciente “evoluciona favorablemente” aunque permanece en terapia intensiva luego de perder mucha sangre. En este sentido, las próximas horas serán decisivas para saber definitivamente si el brazo reimplantado responde de manera positiva.

“Mi tía no se explica cómo sucedió porque el secarropa estaba funcionando lleno de ropa y fue un descuido de un segundo. Se confió que la nena estaba adentro con los hermanitos”, explicó Mariana Mejías, una sobrina de Lucrecia Palavecino.

Luego, Mejías dijo que están recibiendo la ayuda de la Secretaría de Acción Social de Tartagal pero que los padres de la nena son muy humildes y viajaron a Salta sin dinero. “Los otros nenes quedaron a cargo nuestro, aquí nos ayudan con mercadería pero necesitamos que se solidaricen con mis tíos porque están solos en la ciudad”, afirmó.

El Expreso, también pudo dialogar con los padres y contaron que se están quedando en un albergue de calle Santiago del Estero al 1800 pero nadie les brinda alimentos. Sería el Instituto Provincial de Pueblos Indígenas de Salta (IPPIS) quienes asistieron a la familia en un primer momento pero ahora están desamparados.

“Estamos esperando resultados, mi hija está luchando por su vida. Los médicos me dijeron que estaba muy mal. Le pusieron de nuevo la manito pero la parte sanguínea tiene que evolucionar. Luego le pondrán la parte de los nervios y tendones. Mi bebe esta sedada, nos dijeron que tengamos fe en Dios”, explicó Lucrecia.

Por último, la madre se mostró muy dolida por la situación que está pasando y dijo que en Salta todo es caro y estuvieron sin comer casi todo el día. “Nos llevaron y trajeron en una camioneta pero ahora nos dijeron que nos movilicemos por nuestra cuenta. Nosotros necesitamos dinero porque debemos alimentarnos y si alguien puede brindarnos un espacio más cerca del hospital sería bueno porque no tenemos para transportarnos”, concluyó.

LOS INTERESADOS EN AYUDAR A LA FAMILIA, PUEDE COMUNICARSE AL CELULAR  +5493873308171 CON CARLOS SALDAÑO, PADRE DE LA NENA.

Sebastián Alejandro Cardozo

Cronista de Judiciales y Policiales de Periódico El Expreso

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